martes, 15 de diciembre de 2015

Decente

Dice la R.A.E. de la lengua

Debate electoral 2015
En el debate electoral entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, de ayer, nos hemos encontrado con esta palabra: “Decente”.

En medio de un debate político entre un presidente de gobierno y un aspirante a serlo, uno que no quiere asumir su responsabilidad política sobre sus actos como presidente del Partido Popular (partido que si por algo se caracteriza es por el poder omnímodo de su dirigente principal, el presidente), y que al parecer no controla nada de lo que ocurre en sus filas, lo que lleva a una de estas dos conclusiones: O bien está en el ajo del asunto o no se entera de nada, por incompetente. Cualquiera de los dos supuestos es malo.

La táctica de dar largas a los asuntos, para que se vayan pudriendo, ¡a ver si la gente se olvida!, no le ha dado mucho resultado, toda vez que no es un asunto, cada día aparecen casos nuevos, el último lo de los comisionistas: Un diputado por Segovia y el embajador de España en la India, implicados en el cobro de comisiones a empresas españolas para conseguir contratos en el exterior. ¡De traca!

Y este señor, Mariano, no sabía nada de nada, solo son ovejas descarriadas que las hacen a espaldas del pastor. ¡Quisiera che creer pero non poido!

Se le pidió, ya en tiempos de Rubalcaba, que asumiera sus responsabilidades políticas, pero como eso no lo hizo, ahora vuelve a encontrarse con el mismo problema, agravado por sus silencios elocuentes.

En su día se le advirtió que la corrupción, dentro de su partido, lo perseguiría siempre y un presidente de gobierno, que dice representar a todos los españoles, no puede ser rehén de esta lacra.

No vale ponerse estupendo y hacerse el ofendido, los ofendidos somos todos los españoles, señor Rajoy.

Si, por desgracia, vuelve a ser presidente del gobierno de España, este país no tiene arreglo democrático.

Su único argumento, para desinformados, es salvar a España de un rescate tal y como se encontró la situación al asumir la presidencia del gobierno. Apretar el cinturón de la clase trabajadora y beneficiar a los pudientes, no es una política social como para estar presumiendo todo el día. Pero no se preocupen que, ahora, crearan dos millones de puestos de trabajo. Eso, me parece que ya lo dijeron cuando hicieron su famosa reforma laboral que, no fue otra cosa que derogar cuanta ley protegía a los trabajadores. Los empresarios, empezarían a contratar a todo quisque, dijeron. ¡Podéis esperar sentados!

Seguimos analizando los efectos, sin ir al origen de las causas. Naturalmente, con la complicidad de los medios de comunicación que les apoyan.

¿Quiénes apostaron, todo, a fomentar la burbuja inmobiliaria?, ¿Quiénes consideraron todo el suelo como urbanizable?, ¿Quiénes utilizaron el terrorismo, y a sus víctimas, como arma electoral?, ¿Quiénes nos embarcaron en una guerra en Irak?, ¿Quiénes gobiernan como si fueran los dueños del cortijo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Anímate y expresa tu opinión:

Emoticones