domingo, 27 de diciembre de 2015

Administrar el capitalismo

¿Es ese el papel actual de la socialdemocracia?

¿Qué es el socialismo?
Efectivamente, ese es el papel que le han dejado, toda vez que cambiar el sistema se ha visto imposible en el actual mundo occidental.

Y desde el respeto a la propiedad privada de los medios de producción, los partidos socialdemócratas tienen un margen muy estrecho de gestión: No controlan los capitales que se necesitan para invertir y generar sus propias políticas, y, por consiguiente, no pueden hacer políticas sociales que, dejen sin rentabilidad a ese capital privado, y que la sociedad necesita.

Ante esta gran contradicción, se limitan a gestionar el capitalismo mal que bien.

Lo que la Sociedad necesita, no se lo pueden dar, dependen de que el dinero acuda o se vaya, según las políticas que hagan.

Ese chantaje permanente no lo han sabido resolver, motivo por el cual en esta situación (de crisis económica profunda), una parte importante del electorado solicita otras políticas económicas con mayor protagonismo del Estado.

En Europa, las instituciones de Bruselas (gobernadas por la derecha económica y social), no tienen traza de variar sus políticas de ajustes y todo hace prever que así seguirán en el corto plazo.

O la socialdemocracia se pone las pilas, con políticas comunes para todo el continente, de corte social o difícilmente los países (por su cuenta) podrán enfrentar las necesidades acuciantes que la población tiene y no se podrá resolver esta crisis sin condenar a una gran parte de la población a niveles de renta de miseria.

Por ello, es necesario un renacer del socialismo continental.

sábado, 26 de diciembre de 2015

La prensa y la política

¿Por qué el dinero controla los medios de comunicación?

Linea editorial
En la pregunta, anterior, y en la evidente respuesta, está la solución de la realidad: Porque así nos pueden manipular mejor.

Hoy, tanto la televisión, como radios, periódicos y revistas, están en manos de grandes grupos empresariales (muchos de ellos internacionales), lo que hace posible la absoluta dependencia de nuestra información, sobre lo que pasa en el Mundo, de la voluntad de estos grupos de facilitarnos una información veraz o pura propaganda.

La famosa opinión pública, está tan dirigida que, coincide con lo que dichos grupos quieren que opinemos. Es muy difícil sustraerse a su influjo.

El ejercicio de formarse e informarse, es complejo, se requiere voluntad, espíritu crítico, tiempo y saber navegar contracorriente. Todo ello queda al alcance de pocas personas y, los grupos empresariales, lo saben.

Así se explica que las gentes repitan como ideas propias, lo que ha dicho la tele o leído en un periódico, sin caer en la cuenta de la intencionalidad de la fuente.

Juegan con la ley de los grandes números, si todos decimos lo mismo, no queda espacio para otras ideas.

Lo triste es comprobar que, partidos políticos de izquierda, repitan como propio las consignas de los (mal llamados) medios de comunicación, y optan por propuestas que creen (influidos por esos medios) serán aceptadas mejor por la población.

Primero creo el estado de opinión y después hago la propuesta que satisfaga a ese estado de opinión.

Ni Goebbels lo hubiera hecho mejor.

viernes, 25 de diciembre de 2015

El voto delegado

¿Quién administra mi voto?

Votar
Yo y solo yo, soy el que tomo la decisión de ir a votar o no, lo siguiente es decidir a cuál de los partidos políticos en liza, le doy ese voto. Para a continuación, tomar conciencia que ese voto ya no es mío, es del partido votado por mí, que lo administrará de acuerdo a sus propios intereses, en las coaliciones que estime oportunas.

Sí señor, eso es democracia representativa. Y no vale, llamarse a engaño en esta transacción política, la realidad es así de sencilla.

Tengo la posibilidad de reincidir en el voto a ese mismo partido, en próximas elecciones, cambiarlo o abstenerme, según estime.

Por eso es conveniente conocer al partido político a quien le doy mi voto, para no tener que lamentar la decisión.

Todo lo anterior, viene a cuento por los múltiples comentarios que leo sobre lo que pueden hacer, o no, los partidos con el voto ciudadano.

Es bueno tener las cosas claras.

martes, 22 de diciembre de 2015

El ruralismo del PSOE

¿Se está convirtiendo el PSOE en un partido ruralista?

Susana Díaz, presidenta de la Junta de Andalucía
El Partido Socialista Obrero Español, nacido y desarrollado en las zonas de la España industrial, hoy se encuentra circunscrito a la España rural. ¿Cómo ha ocurrido esto?

El PSOE, en sus estatutos es un partido político federal, eso quiere decir que se organiza y estructura en federaciones de los diferentes pueblos de España. Esa es la teoría, en la práctica es un partido jacobino, centralista.

Se está alejando de la plurinacional visión de España, que la izquierda socialista mantuvo durante muchos años (en la II República y en la oposición al Régimen franquista) y que en los pocos años de democracia (imperfecta) deriva en un discurso centralista y poco dado a reconocer la diversidad de este país.

Los resultados electorales de 2015 nos muestran un PSOE fuerte en Andalucía, Extremadura y Castilla La Mancha, pero muy débil en Madrid, Cataluña y País Vasco, lugares en los que se concentraba su, antes, electorado potencial.

Las políticas de subsidios en Andalucía, quizás, mantienen un electorado fiel, pese al escándalo de los ERES. En Extremadura, región poco industrializada y Castilla La Mancha, tres cuartos de lo mismo, se mantiene fuerte ante la derecha, con políticas parecidas.

Lo que de común tiene la política y el mensaje que se trasmite es: La unidad de España por encima de todo, o sea: Nacionalismo español.

Con la dirigente andaluza, Susana Díaz, puesta por Griñan (¡vaya mérito!), que se erige en "vigilante" de lo que debe hacer la dirección federal (en un claro intento de utilización de los votos obtenidos en Andalucía), usurpando las funciones del portavoz y Secretario General, Pedro Sánchez, el PSOE puede optar a mantener esta situación, pero nada más.

¿Qué ha sido del PSOE ilusionante? No existe ya.

¿Se puede recuperar? Solo escuchando y resolviendo las demandas sociales y atendiendo a las necesidades de los pueblos de España, puede enderezar el rumbo.

Zapatero, perdió una oportunidad histórica de hacer profundas reformas sociales y económicas, pero todo se le fue en fuegos de artificio, sin entrar en la realidad económica del país. Hoy lo estamos pagando, la derecha tiene menos escrúpulos y ha hecho lo contrario.

O se cambia el rumbo, o el PSOE acabará como un partido regionalista y ruralista, de ámbito andaluz, y poco más.

Intereses contrapuestos

¿Quieren gobernar sin contar con las personas?

Resultado electoral 2015
Hoy, dos días después de las elecciones generales, se empieza a conocer el nerviosismo de las empresas del IBEX 35 ante las previsibles dificultades que tendrá el Partido Popular para formar gobierno.

Se había apostado por una victoria del P.P., que junto con Ciudadanos, sería suficiente para conseguir una mayoría holgada que les permitiera seguir con las políticas de ajustes y recortes, tal y como en la pasada legislatura se hizo.

Pero como esas previsiones no se cumplieron, ahora, viene el desconcierto.

De momento se callan y esperan, pero pronto empezaran a filtrar sus sugerencias.

Es evidente que, los intereses de las empresas y los de los ciudadanos son distintos en un sistema capitalista. Unos quieren rentabilidad y los otros desean vivir mejor.

Y como para ganar más unos, los otros tienen que perder, pues en esas estamos.

En este país, a diferencia de Dinamarca (como le gusta comparar a Ciudadanos), no tenemos un gran acuerdo nacional sobre la protección social que deberíamos disfrutar todos los ciudadanos, extremo que se evidencia en la propensión de la primacía de los valores económicos sobre los sociales, haciendo incompatible las políticas económicas con la justicia social.

Y como de la necesidad se puede hacer virtud, es el momento de abordar un gran acuerdo nacional entre las fuerzas políticas para conseguir racionalizar las estructuras económicas, al objeto de obtener un desarrollo económico viable y que al mismo tiempo genere la implicación de todos los sectores en el mantenimiento de un estado social justo.

Las derechas y las izquierdas se necesitan y todos deben ceder en sus planteamientos, España y los españoles (a los que tanto invocan) se lo agradecerían.

Naturalmente, si se pierde esta oportunidad, y se quiere seguir con las políticas actuales, el panorama se iría complicando cada día, radicalizando las posturas, aumentando el descontento social, dejando un país muy polarizado y de difícil gobierno.

¿Estarán, nuestros políticos, a la altura de las circunstancias?

martes, 15 de diciembre de 2015

Decente

Dice la R.A.E. de la lengua

Debate electoral 2015
En el debate electoral entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, de ayer, nos hemos encontrado con esta palabra: “Decente”.

En medio de un debate político entre un presidente de gobierno y un aspirante a serlo, uno que no quiere asumir su responsabilidad política sobre sus actos como presidente del Partido Popular (partido que si por algo se caracteriza es por el poder omnímodo de su dirigente principal, el presidente), y que al parecer no controla nada de lo que ocurre en sus filas, lo que lleva a una de estas dos conclusiones: O bien está en el ajo del asunto o no se entera de nada, por incompetente. Cualquiera de los dos supuestos es malo.

La táctica de dar largas a los asuntos, para que se vayan pudriendo, ¡a ver si la gente se olvida!, no le ha dado mucho resultado, toda vez que no es un asunto, cada día aparecen casos nuevos, el último lo de los comisionistas: Un diputado por Segovia y el embajador de España en la India, implicados en el cobro de comisiones a empresas españolas para conseguir contratos en el exterior. ¡De traca!

Y este señor, Mariano, no sabía nada de nada, solo son ovejas descarriadas que las hacen a espaldas del pastor. ¡Quisiera che creer pero non poido!

Se le pidió, ya en tiempos de Rubalcaba, que asumiera sus responsabilidades políticas, pero como eso no lo hizo, ahora vuelve a encontrarse con el mismo problema, agravado por sus silencios elocuentes.

En su día se le advirtió que la corrupción, dentro de su partido, lo perseguiría siempre y un presidente de gobierno, que dice representar a todos los españoles, no puede ser rehén de esta lacra.

No vale ponerse estupendo y hacerse el ofendido, los ofendidos somos todos los españoles, señor Rajoy.

Si, por desgracia, vuelve a ser presidente del gobierno de España, este país no tiene arreglo democrático.

Su único argumento, para desinformados, es salvar a España de un rescate tal y como se encontró la situación al asumir la presidencia del gobierno. Apretar el cinturón de la clase trabajadora y beneficiar a los pudientes, no es una política social como para estar presumiendo todo el día. Pero no se preocupen que, ahora, crearan dos millones de puestos de trabajo. Eso, me parece que ya lo dijeron cuando hicieron su famosa reforma laboral que, no fue otra cosa que derogar cuanta ley protegía a los trabajadores. Los empresarios, empezarían a contratar a todo quisque, dijeron. ¡Podéis esperar sentados!

Seguimos analizando los efectos, sin ir al origen de las causas. Naturalmente, con la complicidad de los medios de comunicación que les apoyan.

¿Quiénes apostaron, todo, a fomentar la burbuja inmobiliaria?, ¿Quiénes consideraron todo el suelo como urbanizable?, ¿Quiénes utilizaron el terrorismo, y a sus víctimas, como arma electoral?, ¿Quiénes nos embarcaron en una guerra en Irak?, ¿Quiénes gobiernan como si fueran los dueños del cortijo?

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Si no leéis, sois unos ignorantes

La televisión no informa, manipula

De los ignorantes
Uno de los múltiples problemas que tienen las sociedades modernas, es que confían demasiado en la tecnología y poco en los conocimientos tradicionales.

¿Y que es un conocimiento tradicional?, me preguntaran ustedes, naturalmente si sienten curiosidad (cualidad que debería ser fomentada en la educación en lugar de la chapatoria) y yo, para ser honesto, debería comenzar por el principio de los tiempos, pero como pueden comprender sería demasiado prolijo y aburrido, para el mundo actual que se rige por la inmediatez y la explicación facilona. De manera que debo remitirme a exponerles algunos ejemplos, para hacer más fácil su comprensión:

En la infancia, antes, los niños aprendían a socializar por medio del juego. En el espacio público se conocía y mamaba lo que de valor, las anteriores generaciones, habían desarrollado como útil y práctico, que les pudiera servir para la comunicación con sus coetáneos. Hoy se ha perdido, irremisiblemente, la cultura común de los juegos callejeros.

¿Qué chaval sabe jugar a las canicas, al trompo, a la billarda, etc.?

Otro asunto, no menor, es la lectura ese ejercicio personal de imaginación para adentrarse en mundos maravillosos que, uno crea gracias a la capacidad humana de imaginar lo no visto.

La lectura no puede ser una imposición, tiene que surgir del disfrute del libro y esa es la aventura de leer. Si disfrutas leyendo, cada vez será más gratificante.

En la lectura está el aprendizaje, de aquello que nos dejaron quienes nos antecedieron para que comprendiéramos mejor, todo.

Y ahora entro en la realidad actual, observo que una parte importante de la sociedad solo se informa por la televisión y naturalmente solo sabe lo que la televisión le dice, y si la televisión solo informa de una manera, el receptor tendrá esa imagen mental de lo acontecido como cierta.

Por eso se establece el pensamiento único, que cada día gana más adeptos, ¿para qué pensar si ya me lo dan todo masticado?

Y el más demagogo triunfa, toda vez que el pensamiento crítico no existe, ya que ha sido sustituido por la magia tecnológica del medio, un fin en sí mismo.

La televisión ha conseguido el principio de Karl Marx (a su manera): Ignorantes del mundo, uníos (delante de la televisión).

martes, 8 de diciembre de 2015

Debate electoral a tres y medio

De cómo los periodistas hacen preguntas

Debate electoral en Atresmedia
En el debate televisado por la Sexta TV y Antena 3, ambas del grupo Atresmedia, me llamó la atención, aunque ya no es novedad, que la periodista Ana Pastor se quisiera arrogar el protagonismo del mismo, interrumpiendo a los debatientes, e incluso les exigiera que no la interrumpieran cuando era ella misma la que interrumpía el debate de los protagonistas, con exposiciones que en nada mejoraban el dicho debate. (Ya ve usted lo que da de sí el verbo interrumpir).

Pero sobre todo, su pregunta a los intervinientes: “Si estaban dispuestos a enviar tropas a Siria, si así se lo pedía Francia”.

Me dejó de piedra, resulta que ahora las autoridades legítimas de Siria no pintan nada en lo concerniente a su propio territorio. Hasta aquí ha llegado la manipulación de los medios sobre el conflicto sirio.

Al parecer, nadie ha salido a poner en solfa este tipo de visión que, desde ciertas estructuras de poder se hace sobre el -supuesto- derecho de intervención en países, según el color político del sistema de cada país.

El seguidismo que, desde muchos medios de comunicación, se hace de este tipo de políticas, refleja a que intereses sirven los dichos medios. Desde luego a informar con veracidad, no. Pero si a condicionar la opinión pública. O sea, todo un ejercicio de mal periodismo.

Y, cambiando de tercio, lo que dijeron los cabezas de lista por Madrid (excepto Soraya que hablaba por su alter ego, Mariano), habrá dejado satisfecho, o no, a sus seguidores y posibles votantes.

Eso ya es cuestión de cada uno.