miércoles, 14 de mayo de 2014

Manu militari

¿A quién está supeditada la fuerza?

Aviones OTAN
Casi todos los países tienen fuerzas armadas, también llamadas fuerzas de defensa y que tienen su origen en la natural necesidad de defensa ante un ataque de otro país.

También, naturalmente, podríamos llegar a argumentar que, si las fuerzas de defensa de todos los países solo se dedicaran a eso, a la defensa, las guerras no se producirían toda vez que nadie atacaría. Luego podemos concluir que, para algunos países eso de fuerzas de defensa no deja de ser un eufemismo mayúsculo.

¿Y qué necesidad tiene un país de atacar a otro?

Desde ambiciones territoriales, económicas, políticas, ideológicas y muchas más, los países se buscan una y mil justificaciones para iniciar una guerra, curiosamente la inician quienes jamás van a luchar en ella, para eso tienen a sus “fuerzas de defensa”.

Vivimos unos tiempos confusos, inciertos, poco tranquilizadores, en los que podemos constatar la desenfrenada carrera de armamentos ayudada por una tecnología que hace obsoleta un arma al poco de producirla. Motivo por el cual las cantidades de dinero que se dedican al desarrollo de nuevas formas de destrucción son cada día mayores.

Si tienen un F-18 desean un F-22 y a poder ser invisible.

Es evidente el afán de dominación, de imposición de los propios deseos a los intereses y anhelos del enemigo, terrible palabra, desde el mismo momento que se cataloga de enemigo a alguien, automáticamente se puede buscar su eliminación.

Ahora bien, ¿quién cataloga al enemigo, cómo tal?

Desde el poder, que siempre es económico, se estimula el ardor guerrero de amplias capas de la sociedad, presentando al otro como la causa de los males propios y, naturalmente, eliminando al otro los problemas se resolverán. Trágico error que el hombre ha venido cometiendo desde que tenemos constancia histórica.

Hoy, es notorio que la OTAN en su fundación como organización defensiva ante la URSS (oficialmente) ha pasado a ser una fuerza de intervención atacante en distintos escenarios del Mundo, de ahí su expansión indisimulada a los países del este de Europa.

¿Quiénes están detrás de este avance? ¿Qué intereses están en juego? ¿Qué objetivos se persiguen? ¿Qué riesgos están dispuestos a asumir? ¿Quiénes se benefician?

Un problema de primer orden, sobre todo para Europa, son las fuentes de energía y mucho me temo que toda la estrategia conduce a su obtención y la táctica será la fuerza militar.

La actual crisis de Ucrania, es un acto más de ese juego peligroso con Rusia.

¿Podemos pararlo?

sábado, 3 de mayo de 2014

Dinero y Sociedad

¿Cuál es el valor supremo de esta Sociedad?

Dinero
El dinero, sin duda, me contesto a la inicial pregunta que me hago. ¿Usted que contestaría?

No habíamos quedado en que existen otros valores, la dignidad, la lealtad, el honor, etc., que son cualidades individuales y ese es el intríngulis de la cuestión, son individuales no colectivas, como muchos creen, porque así se lo hicieron creer.

La dignidad de un pueblo, su honor, su lealtad, etc., no son más que virtudes individuales que se quieren aplicar a un conjunto de personas, sublimando su efecto en la conciencia de la colectividad (que no deja de ser otra expresión societaria de una característica individual).

Pero ¿qué es el dinero? Un instrumento de cambio que se ha convertido en un fin en sí mismo.

¿Por qué? Porque si tienes dinero puedes adquirir muchas cosas. Tan sencillo como simple.

¿Y para qué quiero adquirir cosas? Para obtener poder sobre los que no las tienen.

Entonces ¿el dinero es poder? Si, de ahí que mucha gente lo persiga.

Y ¿si a mí no me interesa el poder? Quedarás en manos de quien lo tiene.

¿Cómo me puedo defender del poder? Agrupándote con otras personas que tengan unos valores parecidos a los tuyos.

Y así podríamos seguir reflexionando, para intentar averiguar en la realidad que vivimos.

Luego, depende de cada uno, el camino elegido para circular por la vida.