jueves, 1 de agosto de 2013

Previsible Rajoy

Ya dejó dicho: Yo, soy previsible.

Mariano Rajoy
Y no se apartó, ni un ápice, de la previsible actitud que se le suponía iba a adoptar en su comparecencia, hoy, en el edificio del Senado, ante los diputados electos.

Y digo, lo de la previsible actitud, porque el día 22/07/2013 en un comentario que hice a un artículo de Ernesto Ekaizer en su blog de El País, expresé mi opinión de la forma siguiente:

“En realidad, ¿qué esperamos de la comparecencia de Rajoy?, ¿la verdad? esa no la puede contar (tendría que dimitir), ¿otra mentira? muy posiblemente se crea su propia versión de la conspiración de todos contra el Partido Popular y por ahí puede intentar escapar, para enredar más la madeja y ganar tiempo a la espera que la justicia le prorrogue su legislatura.”

Como se puede comprobar, Rajoy es previsible, ¡qué digo! Muy, pero que muy previsible.

Naturalmente, con tanta previsibilidad, uno acaba por aburrirse.

Tal vez ése sea el objetivo, que nos aburramos, dejemos de preguntar por nuestras vidas y las dejemos en sus manos.

Pobre Rajoy, queriendo engañar a otros se engaña a sí mismo.