sábado, 26 de enero de 2008

Polluelos

Un fenómeno cotidiano en muchos hogares

Polluelos

Pepito, tiene 18 años, es un chico aplicado en los estudios, hace poco o ningún deporte, no tiene novia -de momento no es su objetivo, tiempo habrá (piensa él)- eso si, tiene amigos y amigas con los que de vez en cuando toma café y se pasan los apuntes, los ficheros, la música y al mismo tiempo le sirven de válvula de escape en sus obsesiones.

Los jueves, por la noche, suele ir a la Alameda a tomarse un “calimocho” con los colegas y algún que otro “peta” cae en comunidad. Después de arreglar el Mundo, vuelve a su casa a dormir, en realidad no es su casa, es la de sus padres.

Naturalmente, sus padres le ruegan que no haga mucho ruido al entrar, él suele tirar a la basura la cena que su solícita madre le ha dejado preparada y las galletas se las da al perro para que no ladre, y así mañana nadie le podrá comentar la hora de llegada.

Hoy, por la mañana, se inauguró el Curso en la Facultad, en el acto académico los primeros bancos estaban ocupados por jóvenes estudiantes y un poco más atrás, un conjunto de personas de mediana edad.

Al finalizar, se estableció un turno de preguntas y para general sorpresa, quienes tomaron la palabra, no fueron los alumnos, fueron los de los últimos bancos, sus padres.

Interpelaron a más de un profesor, sobre el criterio de calificación hacia sus hijos en el curso pasado, y sobre otras cuestiones relacionadas con sus estudios.

Los profesores, estupefactos, no daban crédito a lo que estaba sucediendo.

Estos padres: ¿Cuándo dejaran volar solos a sus polluelos?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Anímate y expresa tu opinión:

Emoticones