sábado, 31 de marzo de 2007

Reflejos

El magisterio, es una vocación

Niño experimentando

Mi amiga, profesora de un colegio de educación infantil, me ha contado:

La maestra entra en el cuarto de baño de los chiquillos y encuentra el siguiente cuadro:

Un niño de tres años, a calzón quitado, que por falta de tiempo y retortijón de tripas acuciante, no llega al correspondiente retrete y deja su firma parda en el suelo.

La buena de la maestra mira al interfecto y comprueba que su calzoncillo, pantalón, calcetines y zapatos, muestran el rastro que el acto escatológico ha producido, y pregunta al chaval:

 ¿Qué ha pasado?

El susodicho, ni corto ni perezoso, contesta:

¡Xa o decía eu, moito porquiño hai por eiquí!

(Traducción: ¡Ya lo decía yo, mucho puerquito hay por aquí!)

La maestra después de limpiar al chaval, el suelo y tirar de la cadena, no podía más que reírse de la ocurrencia y rapidez de reflejos del futuro Primer Ministro de este País.