jueves, 13 de abril de 2006

Ya estoy de vuelta

Mi visita a los monumentos

As Marías, personajes típicos de CompostelaComo dije en el post anterior, salí de casa, no para visitar monumentos –como tú, que eres bastante avispado, percibiste- lo que en realidad me apetecía era dar un garbeo.

Pasé por delante de cinco iglesias, cosa no rara en Santiago, que casi hay más iglesias que casas. En fin, que vi. a mucha gente entrando y saliendo de las iglesias y por más que me lo propuse, no fui capaz de atravesar umbral alguno.

Me acerqué al casco viejo, despues de transitar por la rúa de San Pedro, subí por Casas Reales, atravesé Cervantes, torcí por la Azabachería camino de la Quintana, bajé las escalinatas de Platerías, enfilé A Raiña y me encontré en el Franco, donde naturalmente me tuve que parar para tomar un vino.

Despues seguí el periplo por el Tubo de la Risa, atravesé el Toral, subí por Hüerfanas, caminé por la Calderería, subí al Preguntoiro y ahí, en casa de mi amigo Roberto, tomé otro vino.

Y aquí me acuerdo de mi primera Semana Santa en Santiago de Compostela, tiempo hace, era lo más aburrido que te puedas imaginar, la única distracción en palabras de los Compostelanos era, matar judios. La primera vez que escuché esta expresión, debí de poner tal cara de susto que, rapidamente me aclararon que se referían a tomar tazas del Ribeiro. Taza que tomabas, judio que matabas.

Hoy nadie lo dice. No es politicamente correcto.

Pero a medida que iba caminando se fue agrandando la idea de visitar alguno, no todos, pero si alguno de los muchos monumentos que en Santiago de Compostela hay, o por lo menos en teoría debería haber, no en vano vive de eso.

¡Me quede sin ver esa clase de monumentos!

Oye, pero de los otros, con este tiempo primaveral, vi suficientes.

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