lunes, 13 de marzo de 2006

El nombramiento

El Director General

El consejo de administraciónEn una empresa, había que nombrar al sucesor del antiguo Director General –que recientemente se jubiló- y según la rumorología al uso, dos personas tenían todas las bazas para ser lo destinatarios del nombramiento.

Una era su antigua mano derecha, el Sub-Director General –vamos a llamarle Mariano-, y otra era un Jefe de Delegación de la Empresa en otra ciudad – vamos a llamarle ZP-, y aquí quiero decir, a título de aclaración, que cualquier semejanza con la realidad, será pura coincidencia.

Pues bien, reunido el Consejo de Administración, después de amplias deliberaciones ante los méritos de los candidatos y necesidades de la Empresa, decide nombrar como nuevo Director General a ZP.

La frustración de Mariano fue grande, tenía grandes proyectos a realizar y naturalmente su ego sufrió, y mucho. Su primera reacción intima -toda vez que nadie le obligó-, después del cabreo inicial, sin dudarlo fue ponerse a disposición del nuevo jefe y con total lealtad colaborar con él en el desarrollo de la empresa.

ZP agradeció el gesto, lo confirmó en su cargo y le solicitó su ayuda en la gestión, pidiéndole expresamente que le expusiera los proyectos que tenía en cartera.

Al cabo de dos años, la empresa había crecido un 50% en sus beneficios, ganaba cuota de mercado y el ambiente laboral era bueno.

Los analistas (viejas brujas del exterior), que buscaban sangre, no comprendían esta marcha alcista, hasta que uno de ellos -joven y sin contaminar-, se fijo que la empresa se llamaba LA CONVIVENCIA, S.A.

1 comentario:

  1. Eres un cabrón de tomo y lomo. Así que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. ya, ya.....

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