sábado, 21 de mayo de 2005

Adiós a las armas

El fin de la violencia ETARRA

Nosotros que vivimos con Franco, si a tal discurrir se le puede llamar vivir, sabemos lo que vale un peine. (Lo de nosotros, como usted podrá apreciar, es un término generacional sin otra motivación excluyente).

Este pueblo, el español por supuesto, tiene todo el derecho a vivir en paz y libertad.

La paz es deber de sus gobernantes garantizarla y la libertad es obligación del pueblo mantenerla día a día, y eso si es vida, lo demás solo son coñas marineras.

El Gobierno dirige la política nacional, el Parlamento la respalda y fiscaliza y el pueblo decide al final. Eso es democracia y a eso me atengo. Los demás que hagan lo que quieran, opinaran, desestabilizaran, conspiraran, incluso algunos llegarán a pensar con honradez.

No hay mejor lugar para hablar de política que las Cortes y me sonroja que cuando se presenta una moción (La 80), el P.P. ponga el grito en el cielo por poner luz y taquígrafos a la democracia. ¿Será por falta de costumbre?.

Dejen de utilizar a las víctimas y apliquen el bien común a la convivencia española, sin utilizar las diferencias para dividir y la discrepancia puntual para enconar los asuntos y meternos en un callejón sin salida.

La derecha española está instalada en la cerrazón y la bronca, no me cabe duda que el pueblo español acabará pasándoles la factura correspondiente.

jueves, 19 de mayo de 2005

Cuentos de mi abuela

La señorita

La señoritaContaba mi abuela a todo aquel que quería escucharla, y a quién no, también, lo siguiente:

Hace ya algunos años, en cierta población española que no viene al caso, se presentó un viajante de comercio en un establecimiento ofreciendo su mercancia.

Al buen hombre, como cortesía, no se le ocurrió mejor cosa que a la vista de las dos señoras entradas en años que el tal establecimiento regentaban, decir los siguiente:

“Buenas tardes, señoras”.

La contestación no se hizo esperar: “Señoritas, ¡por la maldad de los hombres!”.

El viajante grabó, hizo su cometido, fuese, y aquí no pasó nada.

Un año más tarde el mismo viajante se volvió a presentar en el susodicho comercio, pero hete aquí que en el ínterim una de aquellas “señoritas” se había casado con un “indiano” venido de Cuba hacía pocos meses atrás, y al parecer el matrimonio no circulaba por buenos carriles.

El viajante, ignorante él, nada más entrar dijo: “Buenas tardes, señoritas”, a lo que la buena mujer, infelizmente casada, contestó: “Señora, ¡por una mala hora!”.

Como lo contaba mi abuela, así lo cuento yo.

sábado, 14 de mayo de 2005

¿Rajoy, o un pobre hombre?

He ahí la cuestión

Mariano RajoySi ya sé que la pregunta encierra en si misma toda una declaración, pero no me negaran que ya casi todo “quisque” piensa algo parecido.

Se acogió a Mariano, por su ironía galaica, nada raro dado su origen, se comprende a poco que se observe al pueblo gallego, su templanza de carácter, algo de gallego hay también y sobre todo no grita, en un país, España, con exceso de decibelios.

Mucho me temo que esta imagen engañó a los “politólogos”, que confundieron su bonhomía con inteligencia política y lamentablemente una cosa no tiene nada que ver con la otra, se puede ser un buen tipo y al mismo tiempo un pardillo político.

El resultado está a la vista, Mariano Rajoy es un pardillo, y los pardillos no ganan elecciones, más bien reciben perdigonadas de todos los oportunistas que en el mundo han sido y serán.

Su partido tiene en nómina a un buen puñado y de ahí vendrán los tiros. ¡Si no al tiempo!.

domingo, 8 de mayo de 2005

Sr. Fraga, D. Manuel (Carta abierta)

La visita

Manuel Fraga y Raúl CastroMuy señor mío:

Como no se le oculta le tengo cierto cariño, más por el tiempo que llevamos viviendo juntos en el mismo país, que por sus posiciones políticas conservadoras.

Creo yo, que Galicia lo que necesita no es política conservadora, por llamarle de alguna manera, sino más bien nueva política que la saque de su atraso atávico.

Pero eso es otro cantar.

Me ceñiré a lo de ahora, la visita de Raúl Castro, ministro de Defensa de Cuba y segundo de su régimen revolucionario, mal que le pese a U.S.A.

Una vez más su inteligencia política se ha impuesto a los cortos de vista, que en su partido son hoy mayoría.

Los lazos fraternos no se rompen, quizás no te gusta lo que hace el hermano, pero no deja de ser tu hermano.

Eso solo lo entiende un ser humano, versus persona, y mi respetado D. Manuel usted sigue demostrando que de eso, humanidad, tiene bastante.

Otro día le escribiré para desearle feliz jubilación política después del 19 de Junio.

Usted lo pase bien.