sábado, 15 de noviembre de 2003

ARTABROS, Historia

Costumbres de los antiguos pueblos hispanos según Estrabón.

Galicia antigüa

El geógrafo griego Estrabón, que vivió en tiempos de Augusto, nos dejó una viva descripción de la Península Ibérica.

Según este escritor, la región del Betis, la Turdetania, más culta e industriosa, estaba ya muy romanizada. Sus naves eran las mayores que arribaban a Italia. La Celtiberia, de suelo y clima inhóspitos, y la fértil tierra levantina, también habían adoptado las costumbres romanas, aunque en grado menos avanzado.

En cambio, los lusitanos seguían aferrados a sus costumbres ancestrales, los galáicos, astures y cántabros, aislados en sus reductos montañosos, practicaban aún una vida selvática. A pesar de esta visión individualizada de los pueblos peninsulares, Estrabón ve en ellos un conjunto humano dotado de algunas características comunes. Como a los griegos, el orgullo les impidió a los hispanos aglutinarse en una comunidad política grande y poderosa que hubiera podido defender su independencia nacional frente a los invasores de Carthago o de Roma.

He aquí cómo nos describe Estrabón las costumbres de los lusitanos:

«La comarca situada entre el Tajo y los Artabros (costa norte) está habitada por cincuentra tribus. Aunque el país es, en parte, rico en frutos del campo y en ganado, en oro y plata, la mayoría de sus habitantes preferían el oro al cultivo de la tierra y vivían en contínuas guerras entre sí y con sus vecinos del otro lado del Tajo.»

«Los lusitanos son sacrificadores fervientes, y examinan las entrañas de las víctimas inmoladas, pero no las cortan; también examinan y tientan las venas de los costados. Tal adivinación visceral la practicaban asimismo en los prisioneros, y para ello los envuelven en capas; si entonces dan en las entrañas de la víctima, por la caída de ésta, efectúan el presagio. También cortan las manos a los prisioneros y cuelgan la derecha.»«Todas las tribus de la montaña viven de manera sencilla, beben agua y duermen sobre el suelo desnudo. Los hombres llevan el pelo largo, como las mujeres; durante la pelea se lo atan con un frontal. Comen preferente carne de cabra; a su dios de la guerra le sacrifican un macho cabrío y asimismo los prisioneros con sus caballos. Organizan sacrificios en masa (hecatombes) de toda especie, como los griegos. Les gustan también los desafíos, tanto gimnásticos como en armas y a caballo, y se ejercitan en el pugilato, en el tiro y ela lucha en bandos. Dos tercios del año viven de bellotas, que se secan, machacan, muelen y convierten en pan, a fin de tener provisiones. También tienen cerveza. Les falta vino; pero si alguna vez logran poseerlo, lo beben pronto, organizando para ello una fiesta del clan. En lugar de aceite usan manteca. Para comer se sientan en un blanco adosado a la pared, según edad y rango; el manjar da la vuelta. Para beber se sirven de vasijas de madera, como los celtas. Cuando están embriagados bailan una danza en círculo, al son de la flauta o el cuerno, durante la cual saltan y se arrodillan. Su vestido consiste, por lo general, en una capa negra, sobre la que duermen en el suelo; pero las mujeres gustan de trajes abigarrados. En lugar de monedas usan objetos de cambio o rudas piezas de plata. Los condenados a muerte son despeñados de lo alto de las rocas, y al parricida lo apedrean delante del a frontera del país. Tienen una sola mujer, como los griegos. A los enfermos los colocan junto a un camino, por si pasa alguien que entienda la enfermedad. Hasta el tiempo de Bruto usaban barcos de piel a causa de las inundaciones y pantanos, así como tambien piraguas; pero actualmente son raros. Su sal es roja, pero se vuelve blanca triturándola. Esta es la vida de las tribus montañesas, entre las que comprendo los batiantes de la región nórdica: los galaicos, astures, cántabros, hasta los vascones y los Pirineos.»

La descripción es el fiel retrato de un pueblo primitivo. Sin embargo se trata de una aportación masiva de hechos aislados, de costumbres privativas de ciertas tribus, que no podríamos atribuir a todos los pueblos hispanos del Norte y Noroeste, desde los vascones del Pirineo a los lusitanos del Tajo.

JULIO CÉSAR EN HISPANIA: LA CAMPAÑA DEL NOROESTE (61-60 a.C)

Julio Cesar

-Primer acto

En el año 61 a. C., el Senado romano procedió a la 'sotitio' o sorteo de las provincias pretorianas. A Julio César le correspondió la propretura de Hispania Ulterior. César se dio especial prisa en partir a Hispaia, ya que se encontraba abrumado por los acreedores. Al final logró apoyo económico que le avalara (según Plutarco, fue el propio Craso quien pagó de su bolsillo los 830 talentos a los que ascendía la deuda) y pudo salir en direción a su destino lo antes posible. Tal era su premura, que abandonó Roma antes incluso de que el Senado votara los presupuestos destinados a la provincia, lo que constituía una flagrante ilegalidad. Según Suetonio, las prisas cesarianas se debían bien al mencinado temor a los acreedores, bien a la urgencia por ayudar a los aliados hispanos que solicitaban ayuda frente a las incursiones de los pueblos aún no sometidos.

No debemos olvidar, antes de continuar el artículo, que las fuentes sobre César en Hispania tienen un enfoque variado: Cicerón, Tito Livio y Plutarco se muestran partidarios del mismo; Apiano, basándose en Asinio Pilón y Suetonio es más crítico. La descripción más objetiva y completa se la debemos a Dión Casio.

Tres semanas después de haber salido de Roma, César llegó a Corduba. Conocía perfectamente el ambiente en que se iba a desenvolver, porque ya había estado en Hispania ocho años antes, al ser nombrado cuestor del propretor Gayo Acestinio Veto. En aquella época conoció a Lucio cornelio Balbo, perteneciente a una próspera familia de comerciantes gaditanos (en su apellido Balbo, muchos quieren ver la raíz Baal, y por lo tanto, un origen fenicio) que se había caracterizado por su gran apoyo a la administración romana, hasta el punto de que Lucio Cornelio había recibido la ciudadanía romana como recompensa. Durante su etapa como cuestor, César había prestado ayuda a Gades en sus relaciones con el senado en materia de administración municipal. Había llegado el momento de pedir la devolución del favor.

Desde un primer momento, César prepara la campaña. Apiano nos comenta que las 20 cohortes de las que dispone César le parecían insuficientes, de manera que en pocos días organizó 10 cohortes más de refuerzo (es de suponer que, en buena medida, estas cohortes tan rápidamente organizadas irían bien nutridas de tropa indígena).

Lo primero que nos podemos preguntar es por qué César tenía tanta prisa por iniciar una campaña contra lusitanos y galaicos, recién llegado a su provincia. Los motivos que podemos suponer son varios:

-Evidentemente, el botín. Necesitaba dinero con el que cubrir sus múltiples deudas, y algo más: una próspera poición económica, acompañada del triunfo en una campaña militar (ésta era la primera, dejando al margen la "limpieza" de los piratas cilicios) era un interesante trampolín para el consulado.

-No olvidemos su relación con Craso; el padre de éste había dirigido una expedición al noroeste en busca de las Casitérides. Probablemente César aspiraba a encontrarlas, con el consiguiente aumento de riqueza y prestigio.

-El aspecto propagandístico. No es preciso insistir en que Julio César siempre supo darse autobombo muy bien. Una expedición a los confines de la tierra, al Finis Terrae, suponía una aureola mítica para su persona. Añadámosle el elemento de la predestinación: según Dión Casio, durante su cuestura en Gades, César habría tenido sueños premonitorios sobre el poder que iba a alcanzar.

-La propia ambición, en su sentido más genérico: Dión Casio relata cómo César esperaba de esta campaña convertirse en más grande que Pompeyo. Recordemos la anécdota según la cual al entrar en el templo de Hércules se echó a llorar ante una estatua de Alejandro, lamentándose de que habiendo alcanzado ya al edad del macedonio al morir, no hubiera sido capaz de igualar sus gestas.

Con el pretexto de someter a los montañeses lusitanos que asolan las poblaciones del sur del Tajo, César inicia las hostilidades ese mismo verano. Su primera medida es obligar a los habitantes del Monte Herminio (Sierra de la Estrella) a que abandonen las alturas que habitan y se establezcan en las llanuras, donde deberán llevar una vida honrada y pacífica, renunciando al bandidaje. Dión Casio no puede ser más claro: "era sólo un pretexto, pues no ignoraba que sería desobedecido, lo que le permitiría declararles la guerra".

Los habitantes del Herminio fueron rápidamente vencidos.Los pueblos vecinos decidieron plantar cara, pero antes condujeron a sus mujeres, hijos y bienes al otro lado del Duero. Sabedores de la ambición de los romanos, creían que sólo les interesaban sus ganados, de modo que cuando comenzó la batalla, los lusitanos lanzaon sus reses en vanguardia con el fin de que las líneas romanas se rompieran, y los soldados se dedicaran a perseguir a los animales, olvidándose de continuar la invasión. Esta precaución no sirvió de nada. Poe enésima vez echemos mano de Dión Casio: "César no se ocupó de los rebaños; atacó a los bárbaros y los venció". Todas estas gentes, tanto los habitantes del Herminio como sus vecinos no se dieron por vencidos y continuaron la lucha mediante tácticas de guerrilla. Esta tenacidad, sin embargo, no sirvió de mucho, y -nuevamente derrotados- huyeron y se refugiaron en una isla próxima a la costa.

La identidad de esa isla siempre ha sido objeto de debate. Hoy por hoy, la mayoría de los historiadores acepta la tesis de Schulten, según la cual sería Peniche, en la costa portuguesa, aunque lo cierto es que muy pocos autores son los que se atreven a afirmarlo con una rotundidad del cien por cien.

Tomar la isla no era empresa fácil; César decidió construir balsas que permitieran a los legionarios cruzar el brazo de mar que separaba la isla de tierra firme. Sin embargo, el desembarco fue un desastre. Muchas de las balsas ni siquiera pudieron llegar. Y las que llegaban, lo único que logrban era que los exiguos contingentes que iban a bordo y que tocaban tierra con cuentagotas, fueran masacrados uno a uno por los defensores. Dión Casio cuenta que en una de las oleadas dedesembarco, sólo uno de los soldados, Publio Esceovio, logró regresar con vida después de arrojar sus armas y tirarse al mar a toda prisa.

-Segundo acto

El invierno se echaba encima, y César decidió retirarse a Corduba. Los meses siguientes los dedicó a organizar su provincia y a prepararse para el desquite. Entre las reformas administrativas cesarianas de este período se encuentran las siguientes: supimir la contribución anual impuesta a los habitantes de la provincia por Metelo Pio durante las guerras sertorianas y promulgar un edicto según el cual los acreedores sólo podrían apoderarse de dos tercios de la renta de los deudores, como máximo, y no de la totlidad como era costumbre hasta el momento. ¿fue este gesto de César una medida para impedir que las deudas minaran la estructua socioeconómica de la provincia, o lo podríamos considerar una muestra de solidaridad y empatía entre morosos?

Mientras tanto, la relación con los Balbo iba profundizando, y Lucio Cornelio recibió el empleo de 'praefectus fabrum', esto es, encargado de dirigir a los obreros e ingenieros del ejército de César. Pero aún había más; acabó convertido en su confidente, y según Cicerón, gracias a esta amistad, Gades prosperó mucho durante el mandato de César.

El buen tiempo regresó, y son él, la lucha. César había aprendido la lección y decdió partir con el apoyo de una flota. Con la inestimable ayuda de los Balbo, y algunas requisas, Julio César dispuso de un número importante de embarcaciones (que, no olvidemos,eran transportes; la flota romana no estaba compuesta por navíos de guerra)
El ejército cesariano partió hacia el norte, según algunos autores desde Corduba, y según otros desde los alrededores de cáceres. Los defensores de Peniche, que habían logado salvarse in extremis meses antes, no pudieron contener el avance marítimo y terrestre de los romanos, y -azuzados por el hambre- se rindieron. Algunos,sin embargo, lograron cruzar el Duero y refugiarse más al norte.
Varios historiadores modernos, como Alarçao,destacan la importancia de este momento. Para ellos, sólo a partir de este momento se puede hablar de una Lusitania sometida a Roma.

Bien para perseguir a los fugitivos que habían cruzado el Duero, bien para alcanzar las "fuentes" del estaño, César siguió avanzando hacia el norte, hasta llegar a Brigantium. Según el inevitable Dión Casio, los brigantinos no ofrecieron resistencia: "los atemorizó y sometió por el sugido de la navegación, ya que nunca antes habían visto una escuadra". Esta frase, y sobre todo la ausencia de referencias a enfentamientos desde el cruce del Duero han dado pie a multitud de hipótesis:
-Para Tranoy, la explicación es simple: esta parte de la campaña no tuvo carácter militar, sino exclusivamente comercial (algo así como lo que hicieron franceses e ingleses en determinadas zonas de Norteamérica en los siglos XVII-XVIII).
Para otros, los indígenas, conscientes de su debilidad, renunciaron a presentar una lucha que se mostraba casi suicida. De ahí el terror que inspiraban los barcos en Brigantium: los habitantes no temían el ruido de los navíos,sino que suponían que tal cantidad de embarcaciones tan grandes cargadas de hombres, no podían augurar nada bueno.
Explicación del profesor Santos Yanguas: estas poblaciones nunca habían estado cerca de zonas de operaciones militares, por lo que no habría una organización guerrera ni una tradición de alianzas militares lo suficientemente complejas como para resultar aptas a la hora de plantar cara a un enemigo tan numeroso y organizado como eran los romanos. En cambio, los galaicos del Duero, más próximos la Celtiberia y limítrofes con los lusitanos, sí habían visto pelar las barbas de sus vecinos desde mucho tiempo antes, por lo que se consolidaron una serie de pactos que les permitieron reunir miles de hombres y causar muchos quebraderos de cabeza a las cohortes de Décimo Junio Bruto.

¿Y Brigantium? El debate sobre su identificación con Betanzos o A Coruña está superado: la ubicación, tal como se desprende de las distancias viarias entre las distintas localidades y el hecho de que Brigantium fuera asociada a un faro, ha zanjado el debate a favor de la opción coruñesa. De todos modos, la presencia romana en Brigantium no debemos entenderla como reducida a la península coruñesa; con seguridad las tropas cesarianas se extendieron por todo el 'Magnus Portus Artabrorum' (rías de A Coruña, Ares, Betanzos y Ferrol)
La sumisión de la Galicia costera dejó abiertas las vías de penetración hacia el interior, permitiendo el inicio de contctos comerciales entre la Galicia actual y los romanos. No sabemos qué pasó en las siguientes cuatro décadas ni en qué sentido fueron las relaciones, pero lo cierto es que en las Guerras Cántabras sólo parece haber jugado algún papel de cierta relevancia la zona montañosa centro-oriental. La Galicia costera y, en general, la zona centro y centro-oeste ya no eran un problema.

Ignoramos por dónde regresó César. Es de suponer que escogería el camino más rápido y seguro. Y es que el bueno de Julio mostró un gran interés en volver cuanto antes a la Urbe. Había tomado posesión del cargo de manera irregular(sin esperar la aprobación de los presupuestos) y lo dejó de manera irregular (sin esperar a que el Senado designara a su sucesor). Saludado como 'imperator' por sus tropas y con el botín de la campaña bajo el brazo (es un decir) llegó a Roma pidiendo un triunfo (que, ante el botín, el Senado le concedió) y el consulado, precisamente con las elecciones para elegir a los cónsules del año 59 a. C. a la vuelta de la esquina.

LA LENGUA CELTA EN GALICIA

Castro Celta de Galicia

El substrato céltico en la provincia de La Coruña.

En el año 1986 la Celtic League (Liga Céltica Internacional) rechaza la incorporación de Galicia y Asturias, aunque en la resolución se reconocía el importante substrato céltico de ambos pueblos.

El argumento fue que no tenían lengua celta. José Calvete, un investigador dedicado a toda la temática del celtismo -quien ha publicado varios trabajos en la prestigiosa revista CARN, perteneciente a la Celtic League-, nos acerca su investigación en la cual analiza la raíz y presencia celta, desde el punto de vista lingüístico, en Galicia.

Una exhaustiva y precisa labor que se contrapone claramente con el fundamento de aquella lamentable resolución de mediados de los 80.

Por José Calvete (desde Kaysersberg, Francia):

En 1986, hubo un debate importante en la Celtic League (Liga Céltica Internacional) fundada por Alan Heusaff en 1961 en Bangor, País de Gales. Se trataba entonces de admitir o rechazar la entrada de Galicia y Asturias en la Celtic League. Alan Heusaff, quien desgraciadamente falleció en noviembre del año pasado, estaba a favor de la admisión de Galicia y Asturias en la Celtic League.

Pero desgraciadamente, se le rechazo la entrada a Galicia y Asturias con el argumento de que no tenían lengua celta (aunque en la resolución se le reconocía el substrato céltico). Actualmente el idioma de ambos países no es puramente celta, pero lo fue, y es lo que desarrollaré a continuación.

Es inobjetable que el Gallego y el Asturiano son dos idiomas romances, aunque en ellos se encuentran alguna que otra palabra de origen céltico. Pero mucho más rico y fértil en palabras de origen céltico es el campo de la toponimia y de le etnonimia. Si seguimos la lógica, si hay topónimos y etnónimos célticos es que en Galicia se establecieron tribus célticas. Es lo que voy a tratar subsiguientemente analizando los nombres de tribus y topónimos de la provincia de La Coruña que nos legaron los autores clásicos y de los cuales muchos perviven todavía hoy en día.

Limitaré voluntariamente este breve estudio a la Provincia de La Coruña por ser mi padre un bergantiñan. División administrativa del Norte de Hispania durante el Alto Imperio.Estrabón nos dio una descripción general de las costas atlánticas del Imperio Romano en un libro intitulado "Geografía".

En el tomo tercero de los 17 que cuenta su "Geografía" se refiere a la Península Ibérica y a la antigua Gallaecia, lugar en donde nunca estuvo. En el nos da nombres de tribus establecidas en la antigua Gallaecia que es el nombre con que se conocía Galicia en aquellos tiempos.

Se trata de una Galicia más extensa que la actual en su parte meridional ya que es prolonga hasta el Duero y también en su parte oriental ya que abarca buena parte de Asturias y de la actual provincia de León.

Dicha Gallaecia se hallaba dividida en tres conventos: Conventus Lucensis, Conventus Asturum y Conventus Bracaraugustanus.

Estos conventos sólo eran divisiones de carácter administrativo que no tenían una exacta significación etnológica, pues mientras que los Galecos propiamente dichos, o sea los habitantes de los conventos lucense y bracaraugustano y de la porción occidental del asturo, constituían un solo pueblo, que los autores antiguos asimilaban o relacionaban íntimamente con los Lusitanos, vecinos suyos por el Sur, los Astures, con los que limitaban por el Este aparecen en los textos clásicos como diferentes de los Galecos. Los otros autores clásicos que trataron de la Gallaecia fueron Pomponio Mela y Plinio el Viejo.

También hay que destacar el trabajo del geógrafo griego de Alejandría, Ptolomeo quien en su obra igualmente titulada "Geografía" nos da un complemento geográfico respecto a la antigua Gallaecia pues su obra nos aporta la novedad científica de que todos los lugares están referenciados mediante coordenados geográficos en grados y minutos. Desgraciadamente sus medidas no corresponden con las actuales.

División administrativa del Norte de Hispania durante el Bajo Imperio.

Algunos nombres célticos de tribus de la provincia de La Coruña.

Estrabón nos da bastantes nombres de tribus establecidas en Gallaecia. Solo estudiaremos algunas de ellas, las más importantes o las más destacadas.

La tribu más importante que nos señala es sin duda alguna la de los Artabri o Arrotrebae que es el otro nombre que se le da. Según Estrabón el nombre mas antiguo es el de Artabri sin embargo Plinio nos dice lo contrario. Pero esta primera designación es la que nos dan otros autores clásicos como Posidonio, Mela, Silio Itálico y Ptolomeo. También es esta la denominación que se encuentra en topónimos como: Promontorium Artabrum, Artabris sinus o Portus Magnus Artabrorum.

Si se hace referencia al Céltico Antiguo Común, el etnónimo de los Artabri podría significar "del Norte". Serian entonces "los del Norte" lo que geográficamente es cierto (vease el mapa con los asentamientos célticos de Galicia). Pero también pudiese estar basado este etnónimo sobre el tema "*arta-" que significa "osa", animal totémico muy importante en la sociedad céltica antigua. La segunda forma, es decir Arrotrebae también pervive aun en el topónimo Arros. El etnónimo Arrotrebae parece tener "-trebae" como segundo elemento que significa "casa", "linaje", ''unidad agrícola". De esta importantisima tribu dependian seguramente la gentilidades de los Brigantii, los Nerii, los Celtici Supertamarici y los Celtici Praestamarici. El primer etnónimo, o sea los Brigantii también se explica con la ayuda del Céltico Antiguo Común. Brigantii significa "excelsa, muy altos, muy nobles". Esta tribu ha legado su nombre a la actual comarca de Bergantiños.

Mas al Sur al entorno del Cabo Finisterre se encontraban los Neri cuyo nombre puede derivarse de una raíz que significa "fuerza, grandeza". Este palabra se encuentra en el Viejo Galés "*nar", es decir "jefe", que es hoy en día "*nêr", "jefe", "señor", en Galés Moderno; también existe un héroe llamado "Nera" en la "Echtra Nerai" (Las aventuras de Nera) y un tema "*ner", "*neir" en Viejo Irlandés que significa "jabalí", animal totémico relacionado en la mitología irlandesa y celta en general con la fuerza, algunas veces destructora. El nombre del Cabo Finisterre que nos da Estrabón es "Promontorium Nerium" o "Promontorium Celticum" cuyo nombre se pasa de explicación.

Vecinos de los Nerii se encuentran los Celtici cuyo nombre también es bastante claro para no tener que explicarlo. Celtici, que por supuesto significa, Celta podría provenir de una raíz "*kels", "*keltos" que significa "lanza", "guerrero" o también puede ser que este conectado con el Latín "celetus" de origen Indo-Europeo que significa "rápido". El adjetivo Supertamarici no parece ser céltico, al menos bajo esta forma ya que se explica mediante el Latín. En efecto este adjetivo esta compuesto por el Latín "súper-" que significa "sobre", este prefijo hubiese sido "*wer-" en Céltico Antiguo Común, pero es muy posible que sea una traducción del termino céltico que debía de ser algo como "*wertamarici". El segundo elemento, es decir "Tamarico", es un adjetivo basado en el nombre antiguo "Tamaris" (posiblemente pre-céltico) del actual río Tambre con sincopa de "a" y epéntesis de "b" entre "mr". "Tamaris" es un nombre de río que se encuentra otras zonas donde se establecieron tribus celtas, especialmente en las Islas Británicas donde el río Tamar que sirve de frontera entre Inglaterra y Cornualles (Cornwall) proviene de igual raíz, así como el mas famoso río Támesis cuya base es también la misma.Algunos topónimos de origen céltico en la provincia de La Coruña.

Los primeros topónimos que vamos a estudiar serán los que nos dan los autores clásicos.

Mela, por ejemplo, nos da el nombre de una "civitas" de los Artabri que se llama Adobrica. Parece ser que hay que corregir este nombre en Adobriga. El primer elemento de dicho topónimo se puede explicar mediante el Céltico Antiguo Común. Este elemento "Ado-"'puede estar conectado con el Viejo Irlandés "áth" que significa "vado", el Galés "adwy" (paso, pasaje, tajo), el Bretón "ode, oade" con metátesis y mismo significado que el Galés y el Córnico "anua" (mismo significado que el Bretón y el Galés). El segundo elemento es "brica" o "briga". La provincia de La Coruña se destaca por la frecuencia del termino Céltico Antiguo Común "-briga" casi exclusivamente empleado como sufijo.

Hay en la provincia de La Coruña unos 30 topónimos que remontan al sufijo "briga" aplicados a 48 lugares con inclusión de los antiguos. Se puede además incluir algunos topónimos más que terminan en "-mbre", "-abre", "-obre" e incluso algunos que terminan en "-obe" y "-ove". Este prefijo "-briga" significa "altura, ciudad fuerte, castro". Esta forma es una forma latinizada ya que la forma en Céltico Antiguo Común es "-brixs, brigos".

Este elemento tan frecuente en la toponimia gallega ha dado multitud de topónimos en "-obre" en la provincia de La Coruña. Los derivados en "-obre" no pueden derivar de "briga" según la evolución de las normas fonológicas del idioma gallego pero solo pueden derivar de la forma más primitiva "-brixs". Esta ultima forma también se encuentra en al menos un nombre céltico de tribu en el Sur de la actual Alemania en donde asimismo aparecía una tribu llamada Brigantii que Estrabón llama indiferentemente Brixenses o Brigantii. En este ejemplo se puede notar que el elemento "brix-" o "brig" es intercambiable en Céltico Antiguo Común, en realidad es otra firma temática de la misma raíz.

Esto viene a comprobarse con otros ejemplos.

En la obra de Ptolomeo se halla citado un topónimo "Kaitobrix" que se encuentra más tarde en el itinerario de Antonino bajo la forma "Catobrica". Igualmente aparece una forma doble para el topónimo dado por Appiano "Talabrix" y "Talabrica" por Plinio. El tema Céltico Antiguo Común "brix, brigos" se encuentra escrito "-brix", "-brica", "-briga" y "-bria" por los autores clásicos, las dos ultimas formas pueden haber sido latinizadas o helenizadas aunque existe la forma reconstruida "brigâ" en la ramas Goidélica y Britónica de las lenguas célticas. Este elemento toponímico se encuentra en el Viejo Irlandés "brí" (colina) cuya forma del acusativo plural es "brega" y en las lenguas Britónicas, o sea Galés, Bretón y Córnico, ''bre".

Ubicación aproximada de las tribus célticas en Galicia antigua y su relación con la toponimia.

Ptolomeo también nos cita Cloudiomerium que también es un topónimo que se puede explicar con la ayuda del Céltico Antiguo Común. Este topónimo esta compuesto de dos elementos, el primero, o sea "cloudio-" puede significar "fama" que en Céltico Antiguo Común es "*klutios". También se encuentra en Viejo Irlandés esta palabra, escrita "cloth" y "cluith" en el genitivo. El segundo elemento, o sea "-merium" podría ser una latinización del Céltico Antiguo Común "*mïros" que significa "admirable". Pero he de admitir que tal derivación parece bastante extraña para un topónimo.

Por fin, Ptolomeo nos da otro topónimo, Novium que puede ser una latinización del Céltico Antiguo Común "*nowios" que significa "nuevo".

Los Artabri también tenían una ciudad llamada Brigantium que es hoy en día Betanzos.

Como hemos visto anteriormente el nombre de Brigantium esta ligado al nombre de la tribu de los Brigantii, y como ella, significa "la muy alta, la muy noble". Hay que notar que Betanzos no se remonta a Brigantium aunque sean un mismo lugar. Para explicarlo, L. Monteagudo propuso una problemática base sacada de Habitancium que proviene de Britania.

El nombre moderno de la capital provincial, o sea La Coruña también es de origen céltico, pues proviene del Céltico Antiguo Común latinizado "clunia" que significa "pradera", topónimo que se encuentra también en la antigua Celtiberia en el territorio de los Arevacii donde Clunia es hoy Coruña del Conde (Provincia de Burgos). Este elemento también se encuentra en Viejo Irlandés escrito "clúain" (pradera) y proviene del Céltico Antiguo Común "*klopni-". Es el elemento de los abundantes topónimos irlandeses actuales distribuidos por toda Irlanda que empiezan por "clon-" o "cloon-".

En el mapa de Ptolomeo se puede ver una ciudad llamada Flavia Lambris que Mela por ejemplo llama Lambrica. Es obvio que Flavia Lambris es una forma híbrida latino-autóctona y que la voz autóctona es celta. La forma dada por Mela, o sea Lambrica se puede explicar por medio del Céltico Antiguo Común. El primer elemento, o sea "lam-" parece derivado de "*lãmã" cuyo significado debió de ser "prado húmedo" según el adjetivo "lãmãtikos" que significa "lodoso'' que debió dar un sentido evolutivo de "ciénaga". Esta ultima voz ha sido conservada en Gallego y significa "barro, "fango". El segundo elemento es "brica" y ya lo hemos estudiado anteriormente.

Conclusión.

Hemos visto a través de este breve artículo que la toponimia coruñesa de origen céltico es bastante rica. Y hoy en día todavía se encuentran dichos topónimos en abundancia. Además también se encuentran en los nombres de algunos arciprestazgos, por ejemplo en 1125 hayamos Terra de Céltegos como nombre de un arciprestazgo de Santiago, Céltigos (850) como nombres de lugares en Frades y Ortigueira o Bregantinos (830) que remontan a nombres étnicos o tribales celtas.

En este breve artículo limitado en el campo geográfico a la provincia de La Coruña, no he hablado de los topónimos célticos más recientes relacionados con invasiones de Bretones en los siglos IV y V después de Cristo que aparecen en La Coruña como Betanzos, Bertoña, en Pontevedra también bajo la forma Bertoña y en Lugo en el nombre Santa Maria de Bretona porque están fuera del ámbito o del marco histórico que me fijé.

LOS CELTAS Y LA ETNOXÉNESIS ASTUR: MITO Y REALIDAD

Simbolo Celta

Según algunas tradiciones antiguas de quienes en un sabemos su origen, que recogen los autores franceses Juan Pomerio y Diácono y refrenda nuestra historiografía principalmente de los siglos XVI y XVII:

Los astures serian descendientes de un grupo galo-celta nombrado astures o astyres esgacháu del conjunto celta que ha invadido Gallicia y que ha venido asentar al territorio que ha sido conocido por el nombre de este lo puede como Asturia.

Es por mor de ello que seguimos nombrándonos hasta ahora así sus herederos, asturianos . Tirso de Avilés (1517-1599) en su obra Armes y Linajes de Asturias nos cuenta como: “ ...han sobrevenido a la misma tierra de Galicia una gente de Marsella que han Llamado Gallos, que por en el caber en la dicha ciudad de Marsella y su comarca, la Republica de ella, los entrarse en ciertos navios de ellos, con bastimento y riquezas y los encamino ázia España por ser tierra fértil y abundosa, y así la han llegar a ser dicha tierra de Galicia, a donde han comenzado a tratar Galos con los Griegos, de manera que han venido a procrear generación, y ser mucha gente, y por ser mezclada de Galos y Grecianos, unos con otros se han llamado Gallos-Grecos, y así era, que por ser muchos y en el poder comodamente vivir en la tierra, hóra por discordias , que se dice ha habido entre ellos en el acuno que se han contado doscientos y setenta y nueve, antes del Advenimiento de Christo, se han dividido unos de otros, y ansi una Compañía de ellos, los llamar Asturianos, gente feroz y principal, tomando sus alhajas de hijos y mujeres y de ganados y armes, con algunos otros griegos vanos que se las han llegado, han movido ázia las partes orientales, y han venido a parar en estas partes septentrionales adonde ahóra son las Asturias”.

Así Covarrubias también en su obra Tesoro de la Lengua (1610) dice: “Hay opinión que ciertas compañias de galos célticos, que algunos años antes habían reposado en Galicia y se llamaban Astiros, desaviniéndose con los demás griegos y celtas, han pasado adelante con grandes compañías suyas....y han fundado Astárica, que despues se ha llamado Astorga, y justamente han dado nombre a la región que ahora se llama Asturias”.Por su parte Luis Alfonso del Carvallo en su obra Antiguedades y cosas memorables del Principado de Asturias(1) publicada en 1695, también recoge al pie de la letra esta historia, aunque cambia el origen galo-celta por el de naturales de la Lidia .

Otros como Luis de Valdés, la adobarán con la que nos cuenta Silio Itálico de Astur armíxeru de Menón, que saliendo de Troya con los de so y pasando por el sur de Francia, acude al lejano septentrión, Asturia, dando lugar al nacimiento de los astures, sus descendientes.

Repasemos lo que nos cuenta Carballo: “La compañía de los Astures en el se contentando con la buena vecindad que los grecos las habían hecho, y ofrecido, ha salido de aquella provincia (Gallicia) el acuno de 279 antes de Cristo, con sus hijos, mujeres haciendas, armes, utensilios y apareios para las guerras que se las ofreciesen, y fundaciones que las paresciese hacer, y bolvieron con todo ello azia las partes orientales de la tierra, y atravesando los montañas, que ahora los llamen puertos de Rabanal, hallaron en las faldas de aquella montaña algunas gentes selváticas y fieras, cubiertas de asperas cutis de animar, que habitaban en cuevas y chozas, ocupaban aquella comarca, a los cuales han reducido los astires a comunicación y trato, y con ellos han fundado un lugar, donde morasen juntos, llamándole Astírica, de su nombre; y en algunos autores y memorias antiguas se halla nombrada Astirgia, y podía ser la llamasen Astugia o Asturgia...Han sido los Astires prosiguiendo sus conquistes hasta las aguas del Duero, y hasta las gentes de Lusitania, fabricando muchos lugares, y sujetando toda esta tierra, llamando a los habitadores de ella Astiros, por hazer su nombre eternos; y por muchos años despues han obedecido a la Ciudad de Astorga, tener por cabeza de todos los pueblos Astiros, por tener en ella su principal asiento el governador de todos ellos... En el se contentar astures con las muchas y buenas poblaciones que han fundado en aquellas partícipes, tan fértiles y tan requieras, han determinado muchos de ellos bolver (como dice Florián de Ocampo) azia las partes del Septentrión, y arrancando de su ciudad de Astorga, y su comarca uno gran numero de gente el acuno 225. Se han metido por las montañas que ahora llamen de León, que son las mas fragosas, y ásperas de toda España, talando los muchos y espesos arboles que prepara por toda aquella tierra... han llegado a las cumbres de estas montañas que hemos dicho se llamaban de Europa, y dividen las vertientes... y yendo por los valles que arriba hemos dicho, se han entrado en la provincia que ahora llamen Asturias, por aver sido recibidos en ella los Astures... han determinado quedarse en ella, poniendo fin a sus trabajos, y peregrinaciones, y siendo recibidos con facilidad por los antiguos moradores de esta provincia, y se han venido a llamar todos astures, y andando el tiempo se han llamado asturianos; y este es el principio que ha estar esta nación en el nombre, según dicen Iulián Pomerio, Iulián Diácono, Juan Gil de Zamora y Florián de Ocampo”. “Algunos autores españoles, como Juan Gil de Zamora y Florián de Ocampo, dicen que la ciudad de Astorga, llamada en lo antiguo Astírica o Astorga, fue poblada o fundada 285 años antes de Cristo, con el motivo que los entre gálatas o galogrecos havía unas gentes Astires o Astúros, y que éstos por reyertas que han estar con sus compatriotas se han salido de Galicia y han poblado por tierra de Astorga y que de ellos ha tomado el nombre” Joseph Trelles Villademoros. Asturias Ilustrada.1736(2).

Otra tradición en el mismo sen celtista es quien nos trasmitir Diego Suárez Corbín autor del siglo XVI, y que quizá haciéndose eco de la tradición oral de su valle natal de Turón nos dice nún de su poemas: Saved que como soy vieja (es Asturias quien habla) Tengo uno grande arcaz cerrado Depósito de memoria Muy antiguo por el junto a A mí han poblado franceses (se refiere a los galos) De su alto DelfinadoAcompañando a uno su caudillo Llamado el príncipe Astu.(3)

A todo el largo de la historia de Asturias seguiremos encontrando defensoras del origen celta como el P. Manuel Amanezco que en su monumental obra España Sagrada, (tomo XXXVII), habla de los astures en los términos que van seguidamente:

“Desde este tiempo (desde que los celtas han echado a los ligures de la costa septemtrional) debe escribirse de los utilizaciones y costumbres de los Astures, según las memorias que se tiene de los celtas”; también ”..el gobierno, religión, idioma y demás utilizaciones de los celtas en ninguna partícipe se han conservado mejor que en las Asturias y Cantabria”.

En el siglo XIX, por el 1820, José Caveda y Nava en sus cartas “Pelayo de romanzas y poesía épica” hablando de los asturianos de la era de Pelayo dice:

“conservaban todavía las costumbres de los astures transmontanos que las habían recibido de los celtas...”(4).

En 1855 J. M. Quadrado en el tomo dedicado a Asturias y León dentro su gran obra Recuerdos y Bellezas de España, acude a decir en la pax. 8:

“ los antiguos geográfos e historiadores en los representen a los Astures de pura raza céltica lo mismo que los Cántabros...”.

En 1893 Bernardo Acevedo y Huelves en su obra Los Vaqueiros de Trashumancia en Asturias dice:

“Puede afirmarse, por lo tanto, que los celtas establecidos en Asturias se han llamado Astures y que de esa estirpe proceden las primeras sociedades que han habitado en nuestras montañas”.

Ya en 1927 Fernando Derrotera y Díaz publicaría su obra El Celtismo Cántabro-Astur donde habla de Asturias como un país celto-latino y critíca el que se siguir achacando a los celtas los monumentos megalíticos.

Por los años setenta José Manuel González y Fernández Las vale publica dos obras importantes en la historiografía asturiana. “Antiguos pobladores de Asturias” en 1976 y Asturias Protohistórica en 1978, ésta postrera póstuma, en las que asume la celtización de Asturias sin prejuicio ninguno; según elli “la celtización de Asturias ha afectado a aspectos tan carácterísticos y tan íntimos de los celtas como la religión, la lengua, las instituciones gentilicias etc. que en el han podido en su conjunto manifestarse en ella mas que ser propios celtas los sujetos de estos hechos”.(5) y “los cambios ocurridos en la Asturias protohistórica en el han podido ser, en lo que a celtización toca, meros fenómenos de aculturación, pero tampoco se produjeron renovando a cercén la población por ahuyentación o aniquilación de los habitantes precedentes”(6)

Hoy, por cuestiones al parecer que tienen más que ver con concepciones y abusos políticos que con la historiografía y derivadas de determinados prejuicios, “ideología Cuartea tan en boga en los años 30 y 40 de esta centuria”(7), desde instancias universitarias, ha asido gran pundonor una Españomanía mediterranista que siente amenazada la unidad del estado en todo aquel que no un sea fenicio, griego, cartaginés o romano, y ha rehusado de celtas negando entre otros hechos, que también vamos a tratar, los testimonios de época, como si desde el 1990 y tantos o ahora el 2000, habíamos tenido mejores elementos de juicio como para negar testimonios de una era acercada a los hechos. Testimonios que aunque de sobra conocidos vamos a repasar.

A juzgar por los textos de autores clásicos los celtas e estaban en la península ibérica anteriormente del siglo V e. e.; en este sen es perconocíu el texto de Herodoto, autor de ese mismo siglo, y que dice: “El Ister (Danubio) sal del país de los celtas y desde la ciudad de Pyrene corre a través de Europa separar de por medio y los celtas se encuentren más para acullá de las Columnas de Hércules limitando con los Kynesios que son por el océano el último lo puede de Europa”. ( Herodoto, Historias II, 33).

En el siglo I de esta era los celtas (célticos) seguirán habitando en este mismo lugar según testimonios de Estrabón y Plinio.

Si hacemos caso a otro texto este de Estrabón (autor que ha vivido del 63 e.e. al 19 d. e). donde en los dice: “ De unirse (los poder hispanos) y juntar su armas, en un la dominarían mayor parte de su tierras ni los Cartaginesas, ni anteriormente los Fenicios y los celtas, los propios que ahora se nombren celtíberos y Berones”. (Estrabón,III,4,5, Geografía).

De ello que los celtas habrían acudido después de los Fenicios que han fundado Gadeira (Cádiz) en el 1.100 e. e. según Veleyo Patérculo, en el 800-775 según los arqueólogos, y anteriormente de los cartagineses que lo harían en el siglo III e. e., por el que poner como prueba de la no existencia de celtas en Hispania el no hallazgo de elementos culturales latenianos (cultura que se desenvolverá en el resto de la Europa céltica a partir del siglo V e. e.) es un ejercicio falsariu.

Si hacemos caso a Herodoto y a los arqueólogos que han datado la fundación de Gadeira, los celtas han estar que acudir a la península Ibérica por los siglos VII-VI e. e., era en la que en Europa estilábase un periodo cultural de la primera era del hierro o cultura del Hallstat, bautizado como Hallstat D (640 a 475 e. e.) y carauterizáu entre otras cosas por el poblamiento de fortificaciones en alturas y el camudamientu de la espada larga por el puñal de antenas.

Como dato apuesto iremos que las tapias de La Campa Torres tan datadas en ese siglo VI e. e.Toda una riestra de autoras: Eforo de Cumas, Aristóteles, Erastótenes, Pausanias, Escimno de Quios etc. (siglo IV , III y II e. e.) hablan de que la céltica acudía hasta Gades (Cádiz).

Hipólito de Roma, autor a caballo de los siglos II-III, dará cuenta de una provincia conocida como Hispanogalia; todavía Marciano Capela en el siglo V d. e. nombrará como mar Gálico quien se vertir cullá del cabo Olissipense o sea del Cabo de Roca, antiguo Akra Barbarion, amuralla de Lisboa, la antigua Olissipo.

Modernamente un autor alemán, Jürgen Unterman, tras analizar el arramamientu de topónimos en briga en la península, (para quienes lo desconozcan, Briga es una palabra panceltiega y encontramos, entre otros Artóbriga en Baviera, Bondobriga en Renania, Admagetóbriga en la Galia, Pitobriga en la Galacia Turca, con la significación de altura fortificada y que aún se caltién en las llingues celtas modernas, en gaélico irlandés como bre, genitivo breg, con el significado de montaña, brig en galés y en bretón bre), ha visto que se contraponía con otra en la que se cambiar ésta, por topónimos en ili-ilu que se correspondían con las ciudades ibéricas.

El análisis conjunto también de la antroponimia prellatina fexo ver que los de la ladera de briga emparentaben unos con otros en un pasando a la ladera ili-ilu, definiendo así una hispania indoeuropea o céltica y una ibérica diversas.(8)

Dentro esta hispania céltica o indoeuropea, según quién la nombre, los especialistas apartan dos lenguas una puramente céltica, el celtibérico y otra que se considera indoeuropea pero precéltica el lusitano. O sea así porque el lusitano aparte de los rasgos célticos caltién aún la utilización de la P indoeuropea en postura anicial e intervocálica cosa que no una pasa ,dicen, en otras lenguas celtas. Este caso sería el mesmude la lengua astur si tenemos en cuenta que un de sus populus se nombra Paesicos y la capital de otro los Luggones Paelontium. Empero entre los galo-celtas encontramos tribus como los Parisi o los Pictones, entre los galo-belgas a los Menapoes y los Poemanos. Pero entre los celtas en general encontramos también antropónimos como Atepomarus, Vepogenus. Nombres de oppida y ciudades como Bratuspantium y Pitobriga. Epítetos divinos como Poeninus, Prosmerta y Pritona. Nombres de embarcaciones: picatus, ploxenum o plaumorati. Las piedras de afilar que entre los galos se nombren passernices y muchas inscripciones galas que amosen la presencia de palabras celtas con p anicial e intervocálica desde el calandariu de Coligni a los platos de Graufesenque, Lezouc, a la inscripción de Larzac etc. Con el que queda aclarado que cuando menos en algunas falielles del galo también se ha mantenido este rasgo y por ello en un dejen de seyer celtas.

Hagamos relación de otras citas clásicas bajo les puede los celtas de Hispania:Los célticos, que limitan con la Lusitania y que pertenecen al conventus Hispalense...los célticos acudidos de Lusitania, tienen su origen en los celtíberos y ello se nota en los ritos religiosos, habla y nombre de los oppida que en la Bética se conocen por los apodos que van seguidamente Seria, Fama Julia, Nertóbriga, Concordia Julia, Ségida, Restituta Julia, Ugultania, Contributa Julia ahora Cúriga, Lacimurga, Constantia Julia, Estereses Fortunales y Callenses Aeneánicos. (Plinio, Naturalis Historia, III,113-114).

Si aquí en la Lusitania vecinos de los Kynesios o Cinetes moradores de la ladera del Algarve ya estaban en el siglo V e.e. según Herodoto y tenían origen en los celtíberos como en los dice Plinio, autor del siglo I, entonces habrá que opinar que se apartar de los celtíberos anteriormente que éstos pasaran de celtas a ser conocidos como celtíberos, por otro lado vemos que Plinio o quién la hiciera valoración del parentesco la fija en una cuestión lingüística y de religión.César, al hablar de les puede los de la Galia, especifica que celtas es el nombre que estos se dan a sí mismos y que estos los puede; aquitanos, celtas y belgas se aparten entre ellos por la lengua, las istituciones y las leyes.

Son muchos los autores que habrían remarcado también unas características somatolóxiques para los galos que les apartar en parte de los grupos mediterráneos pues predominaría entre ellos una mayor corpulencia y una collor más pálido de pelleya y más claro de pelo el. Con el que queda aclarado que cuando en la antigüedad se falar de entidades étnicas en un se habla a ciegas. Cuando menos vemos que se valoraba la lengua, la religión, la organización social, política y las características somatolóxiques de la población.

Esteban de Bizancio, hablando de la ciudad de Alea, dice que ha una del mismo nombre entre los Carpetanos de quienes dice que son un lo puede de raza céltica.

San Isidoro de Sevilla habría constatado también este aquel físico hablando de los habitantes de la Galaecia del so entonces, entre quienes estaban astures y cántabros. “ A los galaecos se les da ese nombre por la so blancor, por el mismo se les llama también “galos”. Son en efecto, más blancos que los demás poder hispanos” y en otro texto “ Las regiones son partícipe de las provincias así, Cantabria y Asturia tan en Galaecia “ ( Etimologías XIV 5/21).

“Los últimos son los artabroi, que habiten junto el cabo Nerión nonde se unen el lado occidental y el septentrional. En sus cercanías los están célticos, parientes de quienes viven sobre el Anas. Estos habían hecho con los Túrdulos una campaña y dicen que pasado el río Limaía han desertado y como tras la refriega había muertosu cabecilla, han quedado perende cullá desbarrados, lo que fexo que a este río serle había llamado también Lethes”. (Strabón III,5).

Que aún se guardar recuerdo de esta invasión desde el sur en un quiere decir que anteriormente en un había habido otras, no historiadas, directas al norte, paralelas a quienes han colonizado el suroeste. En un está de más hacer recuerdo de un texto de Estrabón: “... nada es posible precisar a causa de los cambios producios en ellos y de falta de renome de los lugares ...en regiones bien conocidas y famosas pueden saber cambios de población, las divisiones territoriales.. “. (Estrabón. III,4,19).

Estrabón es un autor nacido el 63 a. C. Y que ha muerto el 19 d. C.Mela autor de mediados del siglo I d. C. En su obra Chorographia (III, 10,11,12 y13) precisará que los puede Célticos son quienes se asentar junto a el cabo Nerión : “Los celtici toman toda la costa......En la partícipe saliente tan los Praesamarchi, por ente estos corren el Tamaris (Tambre) y el Sars (Sar), ríos que no un se aparten mucho de sus aguanacios. El Tamaris desemboca junto el puerto de Ebora, y el Sars cabo un turruxón conocido por Torre Augusta. Más para acullá, en el cabo de este tramo costero, tan los Supertamarici y los Neri. Todo el que acabamos decir está para la parte que mira para el occidente; lluéu la costa retorno en toda su largo contra el norte desde el Promontoriu Céltico hasta el Scythicum...la costa es casi rita.... en ella se localicen primero los Artabros que son todavía de la nación céltica.

Plinio, autor contemporáneo de Mela será menos preciso y después de escribir de la regio asturum dice: El Conventus Lucensis tiene aparte de los celticos y los Lemavos, otros dieciseyes los puede de nombres atardecidos y bárbaros. Naturalis Historia,( III, 28)“In ea primun Artabri sunt, etiam num Celticae gentis: deinde Astures”“En ella tan primero, los artabros, que aún pertenecen a la nación céltica: después, los astures”. (Mela, Chorographia,III,13).

Autor de mediados del siglo I d. C. por el 43.“Aquí estaban además de estos los ejércitos latinos, el activo astur, los leves vettones y los celtas desterrados del antiguo lo puede galo anexando su nombre con el de los iberos”. (Lucano, Farsalia, IV, 8-10).

Estos dos textos hacen ver que a ojos de los autores clásicos los astures en un sedrín propiamente celtas, pero también vemos que para Estrabón los Artabros en un son celtas pero para Mela sí.

El propio Estrabón generalizando bajo les puede los del norte galaicos, astures, cántabros y otros dice que usen vasos de madera como los celtas (aunque está refiriéndose a los celtas de la Galia) con el cual supuestamente les da a todas categoría de no celtas.

Ioanne Xiphilino, autor griego compendiador de autores clásicos y autor de una obra Rerum Romanorum Epítome 1551, cita, tomar de Dión Casio, como los puede celtas a astures y cántabros “Augustus Astures vicit & Cántabros gentes célticas”(11)

Pero aparte de este celtas citados por los clásicos ha habido otros de quienes en un se ha hablado de su filiación étnica y también eran celtas; cuando menos creerse que los Suessetanos que tienen nombre gálico como los Suessiones belgas y estaban cabo el Gallicum flumen(12); los Autrigonas, que eran considerados idénticos de los Berones que son citados propiamente como celtas(13). Los Vacceos de quienes ya dice Appiano en un texto controvertíu: “ los vacceos, el otro genos de los celtíberos”(14), con ciudades de nombre tan celtiegu como Lacobriga, Octodurum, etc. . Dentro los Vettones encontramos grupos de nombre tan celtiégu como los Bletonenses de Bletisama hoy Ledesma, traducible por “la muy vertida” o “la muy llana”, los Céltico Flavienses, Deobrigenses, Mirobrigenses, etc.

Los Galaicos sabemos que eran un enxame los puede de diversas naciones a quienes serles ha generalizado el nombre de un lo puede asentado en el que hoy es el norte Portugal; los callaeci, famoso por la resistencia que ha puesto a Bruto; éstos, por su nombre Callaeci, son celtas o galos. Otro grupo menor dentro el nombre genérico de galaicos y no citado como celtiegu pero deducible también por su nombre son los Nemetati, con su capital también de nombre celta Volobriga; la capital de los Celerini, Caeliobriga nos pone en la pista de la celticidá de éstos.

Después de valorar todos estos datos percibimos que ha varios los puede prerromanos que sin seyer nombrados como celtas en los restos que mantenemos de la produción de los autores clásicos, han podido tener eas consideración, o cuando menos han hablado lenguas pertenecientes a un grupo que hoy modernamente conocemos como lenguas celtas; por lo tanto, desde la prespectiva de hoy tendrían esa consideración.

Como decía Henri Hubert(15): “el hablar celta la es principal demostración de celtismo “ o “la límite de las hablas celtas es la de las sociedades y civilizaciones celtas”.

Myles Dillon dira: “por celta entiendo un lo puede que hablaba celta, no un lo puede que enterrara a su muertos en campos de urnas o que las tener espadas o la vajilla que fuera... la piedra de toque es la lengua(16).

En un se trata de una afirmación total de verdades sabidas; es má que la utilización convenida de un término en el que porfíen los llingüístes. Como pasa con los astures, (si descuidamos el testimonio de Xiphilino, referido a Dión Casio), que sepiamos dengún autor clásico ha hablado de los Gaélicos en el sen de celtas, ni consideraran estar a los Pictos, ni a los Bretonas en conjunto y hoy sus descendientes Irlandeses, Escoceses, Galeses, Bretonas, se la consideren mapa de lo celta por el hecho de mantener lenguas ( en algún caso en estado de reliquia) pertenecientes a ese grupo del indoeuropeu occidental que hoy nombramos celta. Por otro lado, éstos son poder todos de la fachada atlántiga con los que los asturianos compartimos no sólo espacio geográfico, también otros muchos elementos culturales y quizá ya desde mucho anteriormente de lo propiamente celta. Empero son también muchos los datos lingüísticos que nos hacen sentir a la lengua prellatina de nuestros antepasados encuadrable dentro del grupo de las llingues celtas. Veremos.

En el caso de los astures, el propio etnónimu de éstos que figura en algún epígrafe como “Aestures” había podido tener que ver con el celta stur, “río” y de au derivaría el nombre de su río más famoso, el Esla(17) (Estura, Estula, Estola, Esla).

El nombre típicamente celta de algunos “populus” astures y sus polaciones como son los Luggones o “descendientes del dios Lug”, que ocuparían el centro oriente de la hoy Asturias , por otro nombre Lungones, también celta y que estaría inscrito en un mojón de la parroquia piloñesa de Pintueles conocido como Mojón de los Ungones(18); según la tradición, los Luggones Arganticaenos, parte de éstos primeros, con el etnónimu derivado del celta Arganto, “plata”(19).

Los Cilúrnigos, “los caldereros” moradores de la ladera Gijón y con nombre que se repetir en el de la céltica Cilurnum en la tapia de Adriano, hoy Chester’s, los Ablaidacos de Piloña con etnónimu desplicable por el galés blaid, “lobo”.

Los Hidrónimos, Deva, del celta “diosa” y presente en el nombre de algunos ríos y peines, por ejemplo quien sale de Covadonga , corazón de la espiritualidad astur de hoy(42); Aboño, rigu que desemboca en la ría de Aboño (Gijón), del celta avon, “río”, galés afon, bretón aven, viejo irlandés abann. Güeña, rigu de Onís y Cangues, Onna en antigüedad y según un vocabulario celta, conocido como el glosario de Vienne o de Endlicher “De nominibus Gallicis”, acudido hasta nosotros, es palabra celta con la misma sinificación de río. Casañu rigu de Onís y Cabrales, del celta Casannos, roble. Dobra(43) rigu que desemboca en el Sella en Cangas de Onís, del celta dobur, “agua”, galo dour, dubron, como el hoy Tauber viejo Dobra afluente del Main y otros como el Sella igual que el Seille, afluente del Moselle, en el territorio de los Lingones y valle donde se descubre un Liverdun (Lorena). El Aller (Alier, Aller), hidrónimo típico europeo presente en Alemania como Aller, dónde es apuesto, tiene un afluente que se nombra Leine igual quenuestro Lena, Francia como Allier y Gran Bretaña, Aller . El Labra rigu también de Cangas de Onís afluente del Güeña, emparentado con el rigu británico Labhair, desplicable por el galés llafar, “pronunciar”, “hablar”, bretón, lavar, ”lenguaje”, “habla”, como el Laber (Labara) afluente del Danubio. El Luiña de Ibias, desplicable por el galés llwyn, con el significado de “silva”, “mata”, “biesca”. Beón (Llanes) del celta bedo, “hoyo”(44). Arganza del celta arganto y puede que varios más, Beleño pongo por ejemplo, reguero en Ponga derivado de un misma raíz que el del dios sanador Belennos. Topónimos tanto antiguos como modernos, los terminados en briga Tébriga(45) (Teverga). Longebriga, topónimo altumedieval de la ladera de Brieves(Valdés) Tolóbriga, Peña Tolóbriga (Vale.le del Huerna, Lena), (¿Turóbriga?) y La Griega (Villaviciosa yColunga). El Mons Vindius, ya nombrado entre los teonimos, del galo Vindu, blanco. Pinubina como el galés Penno Windos, “cabeza blanca”. Los en seg como Següencu (Cangas de Onís)(¿Segomtium?) y tantos por estudiar pero de homofonía sospechosa Torazo(Cabranes), que nos rememorar la Turiaso celtíbera. Cáraves(Peñamellera), homónima de la Caraves de los galos del Ebro medio. Alava(Salas), un castro que nos rememorar las Alaves celtas y la gaélica Alba que se pronuncia alapa. Carraluz (Lena), homónima de la Caralus celtíbera. Lagneo, antigu nombre de Langreo emparentado con la Lagni celtíbera. Tameza, homónima de Tamusia, ceca de los célticos extremeños. Siero, que nos rememorar otra ciudad celtíbera Seria, Brieves (Valdés) del galo Briva-Ese, puente del reído Ese, Asiegu (Cabrales) siguiente del Aseddiago e comentado, Condarco (Valdebárzana, Villaviciosa), demasiáo asemejado a Condercum, fuerte de nombre celta en la muralla de Adriano y en algún tiempo asentamiento de tropas astures. Tuña (Tineo) del celta Tunna palabra que dará lugar a tonel, tina “barcal hecho de dueles en un origen para bañarse y llevar ropa lavada” y tuña, “arca para la víveres”. Sobregobia (Trescares, Peñamellera) puede que relacionada con la tribu celta de los Segobrigos y la ciudad celtíbera de Segobriga.Valdecuna (Mieres) donde cuna derivaría del celta cumba, “fondon de una barca” y que da el galés cwm, valle. Navelgas (Tineo), emparentado con el epíteto galo del dios marte llatinizáu en Navelcus (46) y tantos otros, que harían el listado interminable, esperando por un filológu con conocimiento del indoeuropeo occidental, de las llingues celtas y no solo de las románicas.

En un es díficil hacerse una hipotética composición de lugar de los procesos de celtización y de la formación de los astures prerromanos.

Determinados grupos celtas aposientan en el espacio que después sería conocido como Asturia , tomando sus mejores tierras, (los Luggones ocupen Siero, parte de Oviedo y Llanera, Nava, parte de Villaviciosa y Piloña ) sometiendo a los grupos ya anteriormente ubicados (tributos: impuestos en especie y servicio de armas), aniquilando (vestigio y esclavitud) y corriendo a otros, con el paso del tiempo los elementos culturales de los dominantes: leyes, instituciones, lengua (así determinados elementos del antiguo indoeuropeo como es la P de inicio se mantendría como se ve en el etnónimu Paesici y en el capital Luggona Paelontium) y cultura material se habrían impuesto no sin dejar de mesturase con los elementos culturales de les dominados, indoeuropeos ya como ellos, conformándose así el nacimiento de los astures, en un proceso que llevaría algunos siglos quizás del VI e.e. al III e. e. en el que ya se podría hablar propiamente de astures con una personalidad propia reconocible, (la primera cita de éstos corresponde al 189-179 e. e.), aunque sin una junta política más allá de lo mítico y simbólico, reconocerse descendientes de un antepasado mítico común y tener un concejo la nación cada x tiempo, en una fecha sagrada, coincidente con el buen tiempo o estraordinaria como cuando escogieron de cabecilla a Pelayo, como los hacían Belgas(47) o los Sioux Teton(48) o los asturianos mismos siguien haciendo más sero con la Junta General del Principado que se reunía cada tres años en el mes de mayo en un lugar sagrado por escelencia, asentado en el so “mediolanum” en el so “omphalos mundi” o sea la catedral de Oviedo de dónde saldrían normas para todos los “populus” como de aquí, la Junta General salían para todos los concejos. Los “populus”(49) se gobernaban por uno principales o magistrados que les representaban, en caso de guerra le daban el mando supremo de todas las tribus al que escogían como cabecilla de las operaciones, Pelayo en Covadonga y seguramente que también tenían un princés, de todos los astures, más simbólico que real como era el ard-ríe de Irlanda y como está testificado entre los Cántabros.

Referencias:

1) - LUIS ALFONSO CARBALLO. Antigüedades y cosas memorables del principado de Asturias 1695. Edic. facs. Ayalga Ediciones 1984.
2) - JOSEPH MANUEL TRELLES VILLADEMOROS. Asturias Ilustrada 1736. Edic. facs. Ayalga 1980.
3) - DIEGO SUÁREZ CORBÍN. Tres romances de Asturias de Oviedo. Alcalá 1607.
4) - JOSÉ CAVEDA Y NAVA. Pelayo de romances y poesia épica.Edición Dupont Ibérica, Uviéu 1991, pax 110.
5) - JOSÉ MANUEL GONZÁLEZ Y FERNÁNDEZ-VALLES. Antiguos Pobladores de Asturias. Colección Popular Asturiana, Ayalga Ediciones 1976. Pax 97.
6) - Asturias Protohistórica, Historia de Asturias. Ayalga Ediciones Uviéu 1978. Pax. 27.
7) - SERGIO RÍOS GLEZ.Y CÉSAR GARCÍA DE CASTRO. Asturias Castreña. Ediciones Trea 1998. Pax. 18.
8) - JÜRGEN UNTERMANN. Elementos de un atlas antroponímico de la Hispania Antigua, Bibliotheca Praehistórica Hispana. Vol VII Madrid 1965 y Los Celtiberos y sus vecinos occidentales. Lletres Asturianes Nº 13.
9) - ALFONSO DOMÍNGUEZ DE LA CONCHA. Areas Onomásticas en el S.O. Penínsular, pax. 124 en Ritos de paso y puntos de paso la ría de Huelva en el mundo final Europeo. Complutum Extra 5.
10)- CAYO JULIO CESAR. Comentarii de Bello Gallico.
11)- Epítome Romana. Histor. Dionisio Xiphilino lib 53. Graslim. De l’Ibere, ou essai critique sur l’origine des premiers populations de l’Espagne. Paris 1838.
12)- DELLOS AUTORES.Colonizaciones y formación de los pueblos preromanos (1200-218 a. C.)Historia de España II.. Gredos. Pax. 396.
13)- JOSÉ MARÍA SOLANA SAINZ. Autrigones en Las entidades étnicas de la meseta norte de hispania en época prerromana. Anejos de Hispania Antiqua. Universidad de Valladeolid.
14)- Historia de España II. Gredos. Pax. 455.
15)- HENRI HUBERT. Los celtas y la civilización céltica. Akal Universitaria.
16)- COLIN RENFREW. Arqueología y lenguaje. Edit. Crítica. Barcelona 1990.
17)- GAUSÓN FERNÁNDEZ. Notes sol aniciu del topónimu Asturies: Esturies y Esturianos. Asturies memoria encesa d’un país nº7.
18)- ANDRÉS MARTÍNEZ VEGA. Las parroquias de Piloña, según el apeo de Cepeda, pax 579. B.I.D.E.A. nº 127.1988.
19)- MARTÍN SEVILLA RODRÍGUEZ.Toponimia de Origen Indoeuropeo Prelatino en Asturias. Ins. Est. Ast. 1980.
20)- FRANCISCO MARCO SIMÓN. El dios céltico Lug y el Santuario de Peñalba de Villastar. “Pseudo-Plutarco, los galos Lougon tón Kóraka Kalousi (llaman lougos al cuervo) según dice Clitofon de Rodas en el decimotercer libro de las fundaciones “ pax. 734 en Estudios en Homenaje al Dr. Antonio Beltrán Mtnez. Zaragoza 1986.
21)- TOMÁS MAÑANES. La Implantación Romana en Territorio Leonés, pax 167. Lancia 1. Universidad de León. Dpto. de Prehistoria y Arqueología.
22)- ADOLF SCHULTEN. Cántabros y Astures y sus guerras contra Roma. Austral. Espasa Calpe nº1329 pax 125, 126 y 128.
23)- Schulten. Obr.Cit. Pax120.
24)- En un cabe otra desplicación para que una territorialidá cambie de etnónimu si no un es por el aposentamiento mayoritario de otro grupo étnico. Este es el caso de la península gala Armórica que ha pasado a nombrarse Bretaña por el aposentamiento masivo de bretonas huidos de las invasiones angloxasones de Britania, este es el caso de Borgoña que pasa a nombrarse así tres del asentamiento de los germanos Burgundios o el de Lombardía con la ubicación de los Longobardos o Normandía con los Normandos etc
25)- FRANCISCO MARCO SIMÓN. La Relixón de los pueblos indíxenes d’asturies nel marcu de la españa indoeuropea. Asturies memoria encesa d’un país nº4.
26)- EDUARDO PERALTA LABRADOR. Los Cántabros antes de Roma. Bibliotheca Archaelógica Hispana Nº5. Real Academia de la Historia.
27)- Schulten. Obr.Cit.Pax130.
28)- Schulten. Obr.cit. paxs.80 y 67.
29)- Schulten. Obr.Cit. pax 119.
30)- PIERRE YVES LAMBERT. La Langue Gauloise,pax.187. Editións Errance. Paris,1995.
31)- Schulten. Obr. Cit. Pax133.
32)- Quiciabes en relación col dios Medu adoráu n’Alsacia. JUAN CARLOS OLIVARES PEDREÑO. El dios indigena Bandua y el rito del toro de San Marcos. Complutum 8.
33)- MARÍA LOURDES ALBERTOS FIRMAT. La onomástica en las inscripciones romanas de Asturias. Lletres Asturianes nº 12.
34)- LUIS BERROCAL RANGEL. Los pueblos célticos del suroeste de la península ibérica. Pax. 57. Complutum extra nº2.
35)- Schulten. Obr. Cit. Pax. 118.
36)- Mª LOURDES ALBERTOS FIRMAT.La Onomástica personal en las Inscripciones Romanas de Asturias. Lletres Asturianes Nº12, pax 47.
37)- “ De sacris silvarum quas nimidas vocant” , glosa medieval francesa. PIERRE YVES LAMBERT. La Langue Gauloise. Editions Errance. Paris, 1995.
38)- MARTÍN SEVILLA RODRÍGUEZ. Toponimia de origen indoeuropeo prelatino en Asturias,pax. 30. I.E.A.Uviéu 1980.
39)- MARTÍN SEVILLA RODRÍGUEZ. Obra citada, pax. 40.
40)- MARTÍN SEVILLA RODRÍGUEZ. Obra citada. Pax, pax. 84.
41)- PAUL MARIE DUVAL. Les dieux de la Gaule. Petite Bibliothéque Payot. Paris 1976.
42)- Martín Sevilla. Obr. Cit, pax.46.
43)- MARTÍN SEVILLA RODRÍGUEZ. Obra citada, pax 47.
44)- JUAN URÍA RIU. Datos relativos a la formación antropológica del pueblo asturiano. El Libro de Asturias. Uviéu 1971.
45)- MARTÍN SEVILLA RODRÍGUEZ. Obra cit. Pax.80,81.
46)- FRANCISCO MARCO SIMÓN. La Religiosidad en la Céltica Hispana en Los Celtas, Hispania y Europa. Universidad Complutense de Madrid, cursu de vranu 1992.
47)- La nación gala de los Belgas tenía origen en poder germanos que cruzando el Rhin habien desplazado y en parte anexar los poder, y su cultura celta, que anteriormente de ellos habían habitado más o menos la zona de los paises bajos. Estaba formada por algunos “populus” como los Remos, Belovacos, Suesiones, Nervios, Atrebates, Ambianos, Morinos, Menapoes, Caletos, Veliocases, Viromanduos, Atuatucos, y Germanos dividios en Condrusos, Eburones, Ceresos y Pemanos. Como los astures también tenien concejos generales de todos el Belgas, donde escogían a reyes como ha sido Diviciaco. En la lucha contra Roma también han estar sus propios brigecinos, en este caso han sido los Remos que cuando los llegaron romanos contra ellos, ( los eran más acudidos a la céltica), por el medio de su dos cabecillas Ilcio y Andocumborio entreguénse a Julio César, dándole su soberanía y todo el que tenían a Roma, y pidiendo su proteción diciendo que ellos en un habían estar de acuerdo con los demás belgas ni se habien conxuráo contra Roma.
48)- Los Sioux Tetons o Lakotas (Titonwan) tenían una organización política que no un podía nombrarse confederación. Esta subfamilia se compone de siete tribus (Oglala, Brûle, Miniconjou, Sans arcs, Oohenumnpa, Sihasapa y Hunkpapa) cada una de ellas estaba organizada por algunos grupos o costados. Cada tribu tenía un jefe supremo y cada grupo pequeño, un suxefe. En las guerras importantes todas las tribus podían formar una alianza fuerte, aunque no un se consideraba obligatorio que ninguno jefe había tenido que ayudar a otro. En Litlle Big Horn en 1876 han participado seis tribus Tetons (Oglala, Sans Arcs, Brûle, Miniconjou, Pies Negros o Sihasapas y Hunkpapa), ayudados de Cheyennes y miembros individuales de las otras tribus Tetons.
49)- Los tectosages habían acudido a mandar por el medio de terceros a sus parientes ubicados en la Galacia turca normas que se habían dictado en concejos hechos después de la emigración de éstos. Gausón Fernández GutiérrezConceyu Estudios Etnográficos Belenos.

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4 comentarios:

  1. iros por ai que esto es mui largo no digo que la vida no sea larga pero para leer i subrayar no da dew

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  2. tou de acordo con rita. este ten un rollo de moito carallo. Haiche xente que está moi chunga....

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  3. Estimad@s aceituna y rita, así nos va en este país, que cuando se ven más de dos líneas seguidas nos negamos a leer.
    Permítanme corregirles que el artículo es de lo más interesante, a la vez que ameno e instructivo, pero claro, para eso hay que leerlo primero, aunque sean saltándote algunas partes, pero no todas, como me demuestran ustedes.
    Mis felicitaciones al autor por su gran trabajo detectivesco. Un placer.

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  4. Luis González5 dic. 2011 12:27:00

    Solo un comentario: a quien le importa lo que opine la Celtic League?? Tenemos muchísimos testimonios de autores clásicos que documentan la presencia céltica en la península ibérica, su importancia y su poderío militar. Sin embargo, no tenemos un solo testimonio que hable de "celtas" en la Gran Bretaña. Se los llamó britanos o según los nombres de sus tribus, pero jamás se los llamó celtas. Ni Cesar, ni ningún otro lo hizo.

    Deberíamos pensar nosotros si los autorizamos a ellos o no a llamarse así... joer!

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