viernes, 17 de febrero de 2017

Trump y la prensa

Lucha de intereses

Donald Trump
Trump no es santo de mi devoción, pero no por ello dejo de reconocer algunas evidencias en su discurso.

La prensa actual, dicho así en general, es un monstruo manipulador de la realidad, ya no defiende el interés público, tan solo hace el trabajo de propaganda de sus dueños, esa es la terrible verdad.

Desde hace varios años, hemos asistido al control de medios de información tradicionales y de cierto prestigio, por grupos económicos de dudosa respetabilidad, quienes los utilizan en beneficio de la defensa de sus intereses particulares, sin importarles demasiado la verdad de los hechos. Creen que desde estas plataformas pueden influir en las opiniones públicas, al objeto de llevarla a admitir como razonables las políticas del libre mercado, la globalización y el gobierno del dinero, contra la libre decisión de los pueblos.

En esta historia, Trump, es una piedra en el zapato, no por que sea mejor que ellos, simplemente no les sigue el juego que quieren imponer.

lunes, 26 de diciembre de 2016

¿Por qué aburre la política?

Se considera que no resuelve nada

Política
Algunos, incluso, sostienen que lo que hace es complicar más la cosas.

Y eso ¿por qué?

Cada uno de nosotros, tiene una idea clara o vaga de la realidad, a veces más difusa que transparente y, naturalmente, como es nuestra idea, la queremos conservar.

Por eso resulta desazonador que alguien intente hacernos ver otra realidad, que no percibíamos o no queríamos percibir.

Suele pasar en el terreno de las creencias, las nuestras no es que consideremos que son, tan solo la mejores, precisamente nos aferramos a ellas porqué son nuestras y con ellas llevamos viviendo muchos años.

No es fácil, hacer revisión de la propia existencia y de los apoyos que nos valemos para continuar creyendo que somos lo que somos, toda vez que corremos el riesgo de no saber a ciencia cierta que acabaremos siendo.

Y como, el individuo, tiene necesidad de certezas, nos aferramos a todo aquello que nos han dicho como verdad inmutable y nosotros asumimos desde edad muy temprana, por eso resulta muy embarazoso cuestionar lo sabido, más por aceptación que por comprobación empírica.

Así, resulta en consenso general que, de ciertos temas, Política y Religión (por ejemplo), mejor es no hablar, de esa forma las reuniones familiares son más apacibles.

Todo sea por mantener la concordia, aún a riesgo de morderse la lengua.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Carta de los Reyes Magos

Queridos españoles:

Reyes Magos
De un tiempo a esta parte, observamos estupefactos como el intrusismo profesional se ha visto favorecido por vuestra voluntad.

Como dicen ahora, vuestros políticos, nos hemos dejado la piel (ya nos empiezan a llamar los despellejados) por atender vuestras peticiones a lo largo de muchos años.

Pero de desagradecidos está el Mundo lleno. Ahora ponéis vuestras esperanzas en un tal Papa Noel, en lugar de seguir confiando en quienes os han dado muchos momentos de felicidad. Ya nadie parece acordarse del tren eléctrico, ni de la bicicleta, si aquella con la que soñabais y que por nuestra mediación, al fin, tuvisteis.

Año tras año, hemos acudido puntuales a la cita con vosotros, a pesar de que las caravanas de camellos, cada vez, son más escasas. Tenemos que sacar visado para todo el séquito y a alguno, del mismo, lo han retenido las autoridades por no tener los papeles en regla, dicen.

A pesar de tanta dificultad, lo seguimos haciendo, pero si no cesáis en esas prácticas poco agradecidas, tendremos que replantearnos nuestra misión histórica.

También es verdad que cada vez comprendemos menos esas cartas que nos enviáis, con terminología inglesa: “PlayStation”, etc., que no sabemos muy bien si acertaremos escogiendo el regalo.

Así que, pensarlo bien.

P/D: Por cierto, el licor que nos dejáis, cada año es peor.

jueves, 8 de diciembre de 2016

De la patria

¿Cómo se hace patria?

En esta España nuestra existe un tipo de persona que, prefiere la confrontación antes que el acuerdo. Les parece que acordar es dar el brazo a torcer y eso jamás, piensan. Consideran que su pensamiento es el único válido y todo aquel que se atreve a discrepar es un resentido social o defiende intereses inconfesables.

Pocas veces se le ocurre ponerse en la piel del otro y mucho menos analizar los acontecimientos intentando comprenderlos desde otra perspectiva. Así lo hemos visto en nuestra historia reciente y, parece, que esa mentalidad es la única que manejamos.

Utilizar el sentimiento patriota, confundiendo asentimiento con obligación, no deja de ser un error de principio.

La patria a la que uno pertenece o quiere pertenecer no puede ser una madrastra impuesta por un mal matrimonio, ésta se tiene que ganar el cariño y el aprecio de sus hijos con sus actos. Y muchos utilizan esa figura como arma arrojadiza, en vez de consolidar un lugar de encuentro y acogida de todos. Así es muy difícil que te quieran.

martes, 8 de noviembre de 2016

De los nacionalismos

Cuando se mezcla sentimientos y razón

España

El panorama político español, actualmente, anda muy revuelto por varias causas:

El personal quiere vivir cada vez mejor, no desea empobrecerse día a día (verdad de Perogrullo).

La especulación ha destrozado cualquier intento de industrialización y desarrollo, toda vez que es mucho más fácil especular que crear algo (que lleva mucho tiempo y esfuerzo) y como lo que se quiere conseguir es dinero, nada más sencillo que aumentar el precio de las cosas de manera artificial.

Así que, ahora, nos encontramos en un país sumido en las consecuencias de un período especulativo, no productivo, sin expectativas de cambio en la situación, lo que genera mucha frustración y desesperanza colectiva. Caldo de cultivo para la aparición de demagogos salvadores.

Por otra parte, siguen vigentes los viejos demonios familiares, no se ha dado solución adecuada a las aspiraciones de autogobierno de, sobre todo, Cataluña. Más bien se ha jugado al enfrentamiento, para así conseguir réditos electorales en otras partes de España.

La irresponsabilidad, en tal proceder, es atribuible al Partido Popular y en buena medida a determinados elementos del PSOE que, se han sumado a esta vía de la confrontación, en lugar de utilizar el dialogo en la aplicación de las políticas. Que desde Cataluña se ha tenido su cuota parte, es cierto, pero más bien ha sido una reacción a quienes iniciaron un proceso re-centralizador a las bravas.

La prueba, es el grado de independentistas declarados antes y después de Rajoy en el Gobierno de España. Su número ha crecido de forma exponencial.

Esta guerra de trincheras entre unos nacionalistas españoles y los otros nacionalistas catalanes, electoralmente, parece que interesa a quienes quieren seguir con su idea de España, como un estado monolítico, y la de aquellos otros que no están dispuestos a tragar con esa concepción. Y en medias, el resto de españoles, atónitos, ante tamaño descalabro.

¿Para cuándo un poco de sensatez?