lunes, 5 de noviembre de 2018

España sin vertebrar

Para no plagiar a D. José

Existe, en España, una dolencia que se podría equiparar a una moda de la cocina moderna: Desestructuración.

Si uno lee un poco de historia, sobre lo acaecido en la Península Ibérica, desde que tal concepto se utiliza para narrar las vicisitudes de sus pueblos, se puede observar que la llamada Reconquista no fue liderada por un único reino de los que en aquellas fechas existían.

La parte castellana se quiso imponer al resto con una unificación gestionada desde la centralidad, el descubrimiento y colonización del Nuevo Mundo ayudó y mucho a que tal visión de la metrópoli se asentara y dio como resultado un estado español centralista, que pervivió hasta nuestros días.

Obviar esta forma de gobierno, hace que resulte incomprensible para muchos las reclamaciones de otros pueblos distintos al castellano para lograr un papel significativo dentro del Estado Español.

Esa miopía política ha estimado más beneficioso (para sus intereses electorales) cerrarse en banda, que establecer cauces de dialogo con aquellos que no son castellanos y se sienten postergados de los centros de decisión política.

Parece que se quiere repetir en la intransigencia que hizo gala la derecha con la II República Española con su oposición frontal a los estatutos de autonomía y los avances sociales que se propugnaban.

El camino de enfrentamiento civil, que se fomenta, solo favorece a los aventureros sin escrúpulos y nos pone a todos en el disparadero.

Por un puñado de votos, nos quieren desestructurar.

miércoles, 6 de junio de 2018

Regeneración democrática

Volver a generar la democracia

Política mala
Este es uno de los trabajos a los que se enfrentará el gobierno de Pedro Sánchez y las fuerzas políticas que lo apoyan.

Tanto tiempo sumidos en el lodo, es posible que ya pocos se acuerden del significado de términos como: Decencia, honestidad y responsabilidad. Tan olvidados en los últimos tiempos.

El asunto catalán ha querido ocultar la deriva autoritaria del sistema de gobierno del P.P., ellos lo crearon, lo alimentaron, le dieron oxígeno, lo utilizaron para medrar en otros lugares de España y finalmente se han estrellado, no han podido tapar la corrupción que crearon. Lo terrible es que han arrastrado a toda la sociedad española, Cataluña incluida, a una vorágine de despropósitos nunca vista.

Intentar arreglar este desaguisado, es asunto complejo y de larga duración. Se ha levantado la tapa de la caja de Pandora, se podría decir con intención criminal hacia la sociedad española, tan solo para obtener unos réditos políticos utilizando el patrioterismo más rancio e ignorante.

La reacción de las fuerzas catalanistas ha estado en consonancia (como era de prever) con la jugada irresponsable del Partido Popular y demás cretinos que ponen en riesgo la convivencia, a costa de su ascenso electoral.

Ahora amenazan con una oposición feroz, mejor sería que limpiaran su casa y se pusieran a trabajar por el bien de los españoles, a los que tanto dicen querer.

Desprenderse de su pasado franquista no sería un mal comienzo.

viernes, 27 de octubre de 2017

Fracaso en Cataluña

Querer y no poder, en resumen

España y Cataluña
Ciertas y señaladas personas, dan la impresión de albergar algo de inteligencia, hasta que, con sus decisiones, queda demostrado que, tan solo la fachada, era lo único que había.

Así, los independentistas catalanes, han demostrado su error de principio al confundir al gobierno del P.P. con el Estado español. Que hubiera sido el Partido Popular quien despertara las ansias independentistas, les ha obnubilado el entendimiento, asimilando P.P. con todo lo que sonara a español. Trágica equivocación.

La derecha española juega la carta del nacionalismo español y la derecha catalana lo hace en su espacio geográfico. Al fin y al cabo saben que, los sentimientos identitarios, son más fáciles de utilizar en la confrontación política que la razón de los asuntos públicos.

¿A quién le interesa la justicia social, el desempleo, el fraude fiscal, la corrupción económica y política (por ejemplo)? A las derechas, desde luego, estos asuntos les preocupan más bien poco. Lo curioso son esas nuevas izquierdas (léase Podemos y la CUP) que se alinean con aquellas derechas para dividir, a la fuerza social, en compartimentos estancos. ¿Qué intereses defienden estos vendidos?

En el próximo Madrid-Barça, nos volveremos a ver las caras. ¡Qué país!

lunes, 22 de mayo de 2017

Dexemos a los romanos

Instalarse en el pasado, es perder el futuro

Resultado primarias PSOE
Decía Jorge Manrique: “cómo a nuestro parescer, cualquiera tiempo pasado fue mejor” y Susana Díaz ha hecho de esta sentencia su leitmotiv en toda la campaña electoral de primarias del PSOE. Olvidándose que, también dice: ”Dexemos a los troyanos, que sus males no los vimos, ni sus glorias; dexemos a los romanos, aunque oímos y leímos sus vitorias”, tanto recurrir al pasado (supuestamente glorioso) le hizo perder de vista que, su público objetivo no había nacido, cuando ella hace nostalgia de una etapa ya olvidada.

No presentar un proyecto de futuro, solo tiene explicación en: Seguir como siempre, porque no se quiere hacer otra cosa, tal vez, por limitaciones propias (que las tiene) o por una realidad imperante que no se desea cambiar, toda vez que se encuentra muy cómoda en ella.

Con estos mimbres y el apoyo incondicional de todo el aparato del PSOE, viejas glorias incluidas y de unos medios de propaganda, también llamados de prensa, interesados en marcar la senda a los partidos políticos, en un tiempo en el que su desprestigio, se puede decir, es muy evidente, no han logrado hacer perder la ilusión a una militancia cansada de tanta promesa vana. Lo que observan es a una gente que se llena la boca con socialismo, pero que en la práctica solo son unos acomodaticios.

Querer cambiar este estado de cosas, es un trabajo difícil y complicado, existen demasiados intereses en juego, pero el primer paso ya se ha dado.

El segundo, será el Congreso Federal de junio próximo, lo que resulte, nos dará la medida de las posibilidades del nuevo PSOE.

viernes, 17 de febrero de 2017

Trump y la prensa

Lucha de intereses

Donald Trump
Trump no es santo de mi devoción, pero no por ello dejo de reconocer algunas evidencias en su discurso.

La prensa actual, dicho así en general, es un monstruo manipulador de la realidad, ya no defiende el interés público, tan solo hace el trabajo de propaganda de sus dueños, esa es la terrible verdad.

Desde hace varios años, hemos asistido al control de medios de información tradicionales y de cierto prestigio, por grupos económicos de dudosa respetabilidad, quienes los utilizan en beneficio de la defensa de sus intereses particulares, sin importarles demasiado la verdad de los hechos. Creen que desde estas plataformas pueden influir en las opiniones públicas, al objeto de llevarla a admitir como razonables las políticas del libre mercado, la globalización y el gobierno del dinero, contra la libre decisión de los pueblos.

En esta historia, Trump, es una piedra en el zapato, no por que sea mejor que ellos, simplemente no les sigue el juego que quieren imponer.