miércoles, 23 de marzo de 2016

El hombre providencial V

Cuando se cree uno en posesión de la verdad

Pablo Iglesias Turrión
El otro día escuché a Pablo Iglesias decir que, él estaba diciendo la verdad, a propósito de una opinión que expresaba sobre una valoración propia de un asunto del pasado.

Es un error muy frecuente confundir verdad con interpretación y ya no digamos si esa verdad tiene otros autores. La reinterpretación de la historia, hoy, es moneda corriente.

Se está intentando descalificar la transición política española, mostrándola como algo deleznable, intentando aislarla de su contexto histórico.

Los que hemos vivido aquellos momentos, sabemos de la dificultad de organizar la vida en la sociedad española en aquellos años.

Que se pudieron hacer las cosas mejor, sin duda, y también es cierto que mucho peor pudo acabar la cosa.

El revisionismo de los hechos, juicios de intenciones y realidad social en aquellos momentos, no ayudan a comprender los acontecimientos, si se hace desde una óptica distorsionada por la realidad actual y con una clara motivación política.

La situación social actual, no ayuda a la serenidad y el juicio ponderado, parece que está ganando la confrontación y la lucha descarnada.

Se está empujando en una dirección muy arriesgada, al considerar que el período de convivencia pacífica establecido en aquellos días, carece de valor en sí mismo y se quiere modificar ese estatus de forma clara, sin pararse a pensar las consecuencias de tal camino.

No existe mejor justificación para sus intenciones, de quienes propugnan el bien del pueblo que, ese mismo bien. Si deseo el bien de la gente, estoy en el camino correcto, esa y no otra es su jugada y eso, como todos ustedes saben, se conoce como populismo.

¿Quién me puede contradecir si busco la felicidad del personal?

Y en este simplismo estamos ocupados, no pacto con nadie y esperaré a que me entreguen el poder para poder imponer mi política.

Veremos lo que nos traen los próximos meses.

martes, 22 de marzo de 2016

El hombre providencial IV

Las peleas internas en Podemos

Pablo Iglesias Turrión
En estos últimos días, hemos contemplado como salen a la luz las contradicciones y luchas por el poder en Podemos.

De anunciar un partido político de la transversalidad y la regeneración, la triste realidad, los presenta como unos demagogos escorados hacia el populismo más rancio.

Después de hacer un espectáculo, en sus intervenciones en el Congreso de los Diputados, donde lo único que han mostrado es una intransigencia total en perjuicio del acuerdo para formar gobierno, ahora nos muestran sus diferencias internas, más basadas en personalismos que en políticas.

Con la dimisión del Secretario de Organización de Madrid y nueve miembros de su Consejo, poniendo en cuestión la inacción de su Secretario General, Luís Alegre, se ha visualizado las profundas divisiones en su seno.

Con la destitución fulminante del Secretario de Organización de Podemos, Sergio Pascual, y la confirmación en el cargo de Luís Alegre, por parte de Pablo Iglesias, se ha querido dar muestras de autoridad y conseguir reducir las críticas internas a la mínima expresión.

Curiosamente, Sergio Pascual, fue la persona que siguiendo instrucciones de Pablo Iglesias, se encargó de desmantelar la organización de Podemos en Galicia contra la opinión del Secretario General de Podemos gallego, Breogán Riobóo, con el mismo sistema que aquel que se ensayó en Madrid. En este último caso, parece, que no se tenía la aquiescencia del líder supremo.

Motivo por el cual, al parecer, se le eliminó contra la opinión del segundo de a bordo, Iñigo Errejón, quien desde aquella guarda silencio, por tanto no se conoce su opinión sobre el rumbo que pueden tomar los acontecimientos.

Por Pablo Iglesias, se propone como nuevo Secretario de Organización de Podemos a Pablo Echenique y en los próximos días se hará oficial su nombramiento. Echenique, pasa de crítico con la política de Pablo Iglesias a colaborador necesario de sus instrucciones. Toda una muestra de su acatamiento al poder del hombre providencial.

Al mismo tiempo se ha producido, de cara a la galería dentro de las filas de Podemos, una reacción de cierre de filas alrededor de su líder. Lo que da una idea bastante clara del tipo de democracia interna que se practica en Podemos.

Naturalmente, ante semejante historia, se busca al enemigo en el exterior, acusando al PSOE y a la prensa de sus múltiples problemas. Que por previsible no deja de ser chocante, en un partido que venía a renovar las instituciones y cuyo único objetivo era el bien del pueblo.

Con salvadores así, no necesitamos redención alguna.

domingo, 20 de marzo de 2016

Política televisada

Más que de política, se habla de anécdotas políticas

Política televisada
Después de haber visto algunos programas televisados, sobre política española, uno se queda con la sensación de haber asistido a una confrontación de opiniones personales, expresadas generalmente por periodistas sobre los últimos acontecimientos.

Eso, en sí mismo no es malo, pero se echa en falta, al mismo tiempo, un análisis de las causas de la situación más que de los efectos visibles.

Si se pretende hacer creer que, hablar de política, es despellejar al otro, mal asunto.

Se entiende que, en la confrontación política de los miembros de los diferentes partidos políticos, se intente señalar los problemas y errores del adversario, pero no tiene mucha lógica que ese mismo juego se propicie por periodistas cuya misión principal es la de informar, no la de tomar partido.

Se está haciendo un espectáculo, de la vida política, en lugar de utilizar los canales de televisión para dar a conocer los elementos esenciales de la actividad política. Con debates serios sobre las distintas opciones, intentando mantener la ecuanimidad necesaria al objeto de servir a la utilidad social.

Hacer de la política un espectáculo, no ayuda a su dignificación y mucho menos al conocimiento de su función en la sociedad. Más bien se consigue el efecto contrario.

Lo que podría ser un programa didáctico, se convierte en un show televisivo.

Una pena.

domingo, 13 de marzo de 2016

La administración de Justicia

Un problema sin resolver

Justicia
La España, salida de la dictadura franquista, se encontró con una administración de Justicia entregada a un régimen que, en cuarenta años la utilizó para sus propios intereses.

El proceso renovador ha sido incompleto y muy deficiente, en democracia dicha administración debe atender a toda la ciudadanía y su compleja realidad. No es suficiente aumentar el número de plazas de jueces y fiscales, se tendría que hacer una revisión profunda de los criterios de promoción dentro de las carreras judicial y fiscal, con transparencia y conocimiento público, al mismo tiempo que su acceso debería ser claro y diáfano.

¿Cómo es posible que, según lo dicho por muchas personas, el treinta y tres por ciento de los Jueces en España, sean personas ligadas al Opus Dei? Cuando los miembros de esa secta católica no representan ese porcentaje entre la población española.

¿Qué interés tiene el Opus Dei en acaparar puestos en dicha administración?

Esta y otras muchas preguntas, parece, que no interesa contestar ni están en la discusión pública, cuando es muy sospechosa esa actitud de ocupación del ámbito judicial, toda vez que por su propio secretismo no definen públicamente ni sus métodos, ni sus objetivos.

¿No le basta a la Iglesia católica su propia existencia, que tiene que tener una organización secreta incrustada en ella misma?

¿Con qué objeto?

Después de cuarenta años de democracia, ya es tiempo de aplicar una reforma, a fondo, de dicha administración con criterios democráticos. La tan cacareada independencia judicial, solo se puede conseguir después de implantar, en el seno de la Administración de Justicia, un sistema de ingreso y promoción en base al reconocimiento de méritos, capacitación e idoneidad entre sus miembros, con conocimiento público. Solo entonces estaremos en condiciones de abordar un sistema democrático de elección del órgano de gobierno del Poder Judicial. Mientras no se haga, podemos seguir soñando con la necesaria independencia de dicho poder.

No se puede seguir administrado justicia, con un sistema anquilosado y poco eficaz. Ya no vale resignarse a considerar este asunto como algo irresoluble.

Se tiene que dar una solución acorde con los tiempos. Es de justicia.

miércoles, 9 de marzo de 2016

El error de Podemos

Para pactar hay que ceder

Podemos
Podemos, surge de un caldo de cultivo, latente en la sociedad española, que no estaba conforme con las fuerzas políticas establecidas, más por sus políticas últimas que por su filiación ideológica. Eso me parece a mí.

El error de Podemos, es haber interpretado que la gente quería una definición ideológica, en lugar de una políticas efectivas que dieran solución a los muchos problemas sobre la mesa.

Su estrategia negociadora, no ha podido ser más desastrosa. Empezando por pedir puestos en el futuro gobierno, más que por incidir en las políticas a aplicar.

Eso es lo que la gente ha visualizado.

En lugar de poner líneas rojas, debería sentarse a negociar todo, sin miedo a perder su pureza.

No existe peor cosa que anteponer tus intereses al interés general y, por desgracia, eso es lo que han hecho.

Las esperanzas de regeneración, puestas en Podemos, se están evaporando a toda velocidad. Y, eso, es lo peor que una fuerza política, que tuvo su rápido ascenso en la ilusión generada con sus proclamas, puede conseguir.

O bien cambian de estrategia o su futuro está seriamente comprometido.

No se quieren revoluciones, se quieren soluciones.