lunes, 22 de mayo de 2017

Dexemos a los romanos

Instalarse en el pasado, es perder el futuro

Resultado primarias PSOE
Decía Jorge Manrique: “cómo a nuestro parescer, cualquiera tiempo pasado fue mejor” y Susana Díaz ha hecho de esta sentencia su leitmotiv en toda la campaña electoral de primarias del PSOE. Olvidándose que, también dice: ”Dexemos a los troyanos, que sus males no los vimos, ni sus glorias; dexemos a los romanos, aunque oímos y leímos sus vitorias”, tanto recurrir al pasado (supuestamente glorioso) le hizo perder de vista que, su público objetivo no había nacido, cuando ella hace nostalgia de una etapa ya olvidada.

No presentar un proyecto de futuro, solo tiene explicación en: Seguir como siempre, porque no se quiere hacer otra cosa, tal vez, por limitaciones propias (que las tiene) o por una realidad imperante que no se desea cambiar, toda vez que se encuentra muy cómoda en ella.

Con estos mimbres y el apoyo incondicional de todo el aparato del PSOE, viejas glorias incluidas y de unos medios de propaganda, también llamados de prensa, interesados en marcar la senda a los partidos políticos, en un tiempo en el que su desprestigio, se puede decir, es muy evidente, no han logrado hacer perder la ilusión a una militancia cansada de tanta promesa vana. Lo que observan es a una gente que se llena la boca con socialismo, pero que en la práctica solo son unos acomodaticios.

Querer cambiar este estado de cosas, es un trabajo difícil y complicado, existen demasiados intereses en juego, pero el primer paso ya se ha dado.

El segundo, será el Congreso Federal de junio próximo, lo que resulte, nos dará la medida de las posibilidades del nuevo PSOE.

viernes, 17 de febrero de 2017

Trump y la prensa

Lucha de intereses

Donald Trump
Trump no es santo de mi devoción, pero no por ello dejo de reconocer algunas evidencias en su discurso.

La prensa actual, dicho así en general, es un monstruo manipulador de la realidad, ya no defiende el interés público, tan solo hace el trabajo de propaganda de sus dueños, esa es la terrible verdad.

Desde hace varios años, hemos asistido al control de medios de información tradicionales y de cierto prestigio, por grupos económicos de dudosa respetabilidad, quienes los utilizan en beneficio de la defensa de sus intereses particulares, sin importarles demasiado la verdad de los hechos. Creen que desde estas plataformas pueden influir en las opiniones públicas, al objeto de llevarla a admitir como razonables las políticas del libre mercado, la globalización y el gobierno del dinero, contra la libre decisión de los pueblos.

En esta historia, Trump, es una piedra en el zapato, no por que sea mejor que ellos, simplemente no les sigue el juego que quieren imponer.

lunes, 26 de diciembre de 2016

¿Por qué aburre la política?

Se considera que no resuelve nada

Política
Algunos, incluso, sostienen que lo que hace es complicar más la cosas.

Y eso ¿por qué?

Cada uno de nosotros, tiene una idea clara o vaga de la realidad, a veces más difusa que transparente y, naturalmente, como es nuestra idea, la queremos conservar.

Por eso resulta desazonador que alguien intente hacernos ver otra realidad, que no percibíamos o no queríamos percibir.

Suele pasar en el terreno de las creencias, las nuestras no es que consideremos que son, tan solo la mejores, precisamente nos aferramos a ellas porqué son nuestras y con ellas llevamos viviendo muchos años.

No es fácil, hacer revisión de la propia existencia y de los apoyos que nos valemos para continuar creyendo que somos lo que somos, toda vez que corremos el riesgo de no saber a ciencia cierta que acabaremos siendo.

Y como, el individuo, tiene necesidad de certezas, nos aferramos a todo aquello que nos han dicho como verdad inmutable y nosotros asumimos desde edad muy temprana, por eso resulta muy embarazoso cuestionar lo sabido, más por aceptación que por comprobación empírica.

Así, resulta en consenso general que, de ciertos temas, Política y Religión (por ejemplo), mejor es no hablar, de esa forma las reuniones familiares son más apacibles.

Todo sea por mantener la concordia, aún a riesgo de morderse la lengua.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Carta de los Reyes Magos

Queridos españoles:

Reyes Magos
De un tiempo a esta parte, observamos estupefactos como el intrusismo profesional se ha visto favorecido por vuestra voluntad.

Como dicen ahora, vuestros políticos, nos hemos dejado la piel (ya nos empiezan a llamar los despellejados) por atender vuestras peticiones a lo largo de muchos años.

Pero de desagradecidos está el Mundo lleno. Ahora ponéis vuestras esperanzas en un tal Papa Noel, en lugar de seguir confiando en quienes os han dado muchos momentos de felicidad. Ya nadie parece acordarse del tren eléctrico, ni de la bicicleta, si aquella con la que soñabais y que por nuestra mediación, al fin, tuvisteis.

Año tras año, hemos acudido puntuales a la cita con vosotros, a pesar de que las caravanas de camellos, cada vez, son más escasas. Tenemos que sacar visado para todo el séquito y a alguno, del mismo, lo han retenido las autoridades por no tener los papeles en regla, dicen.

A pesar de tanta dificultad, lo seguimos haciendo, pero si no cesáis en esas prácticas poco agradecidas, tendremos que replantearnos nuestra misión histórica.

También es verdad que cada vez comprendemos menos esas cartas que nos enviáis, con terminología inglesa: “PlayStation”, etc., que no sabemos muy bien si acertaremos escogiendo el regalo.

Así que, pensarlo bien.

P/D: Por cierto, el licor que nos dejáis, cada año es peor.

jueves, 8 de diciembre de 2016

De la patria

¿Cómo se hace patria?

En esta España nuestra existe un tipo de persona que, prefiere la confrontación antes que el acuerdo. Les parece que acordar es dar el brazo a torcer y eso jamás, piensan. Consideran que su pensamiento es el único válido y todo aquel que se atreve a discrepar es un resentido social o defiende intereses inconfesables.

Pocas veces se le ocurre ponerse en la piel del otro y mucho menos analizar los acontecimientos intentando comprenderlos desde otra perspectiva. Así lo hemos visto en nuestra historia reciente y, parece, que esa mentalidad es la única que manejamos.

Utilizar el sentimiento patriota, confundiendo asentimiento con obligación, no deja de ser un error de principio.

La patria a la que uno pertenece o quiere pertenecer no puede ser una madrastra impuesta por un mal matrimonio, ésta se tiene que ganar el cariño y el aprecio de sus hijos con sus actos. Y muchos utilizan esa figura como arma arrojadiza, en vez de consolidar un lugar de encuentro y acogida de todos. Así es muy difícil que te quieran.