martes, 15 de octubre de 2019

Rebeldía juvenil

El signo de los tiempos
Rebelde sin causa
Esta mañana temprano, por la calle, me he cruzado con una chica joven que llevaba los pantalones rotos por las rodillas, con un buen trozo de tela ausente, rápidamente tuve el impulso de decirle: “Señorita lleva usted los pantalones rotos y debe estar pasando mucho frio”, pero al instante me acorde del aquel viejo chiste, en el que uno que iba por la calle con un pepinillo en la oreja, recibe de otro transeúnte la advertencia: “Oiga, lleva usted un pepinillo en la oreja” a lo que el otro responde: “Hábleme del otro oído que en este llevo un pepinillo”.

Naturalmente, uno empieza a hacer memoria y se acuerda cuando se metía en la bañera llena con los nuevos pantalones vaqueros puestos, para que así se ajustaran mejor a sus propias piernas, para más tarde aplicarle papel de lija (de las cajas de cerillas) al objeto de dar una apariencia de gastados por el uso. La juventud se inventa sus propios caminos, todo sea por no imitar a sus progenitores en sus costumbres.

Algo similar está ocurriendo con los tatuajes, antes era propio de los marineros (sobre todo ingleses), pero ahora ya todo quisqui los lleva como si de una prenda de vestir fueran.

Lo mismo ocurrió con los pelos largos en la época de los Beatles, las amigas de mi abuela nos llamaban “los escarabajos”, tan solo por llevar el pelo montando la oreja.

Se conoce que cada época tiene sus modas y expresiones de rebeldía hacia lo anterior, con lo que se quiere romper y distinguirse. El inconformismo se expresa de muchas maneras.

viernes, 2 de agosto de 2019

Circunstancias ambientales

¡Cómo condiciona el ambiente!

Hinchas en el futbol
Hoy, echando un pitillo en la ventana, viendo pasar a la gente, me vino a la memoria el día que mi tío Sinso nos llevó a mi primo y a mí al Manolo Rivera, para ver jugar al Racing contra el Deportivo, ambos en Segunda División. Tenía nueve años y era la primera vez que acudía a un espectáculo multitudinario de esa índole.

Lo primero que me llamó la atención fue ver a tantas personas conocidas de Ferrol, fumando puros y farias de A Coruña, aquel olor lo impregnaba todo a pesar de estar al aire libre en aquella tribuna de espectadores. Pronto me di cuenta que el ambiente era muy distinto del que solía apreciar en la vida ordinaria, era un paréntesis en la apariencia de seriedad de las personas, estaban transformadas, cosa que pude comprobar al poco rato cuando en las primera jugadas del partido la masa empezó a rugir. Incluso un cura castrense, muy conocido en la plaza, insultaba por persona interpuesta: “Llámale hijo de p..a” y el que se sentaba a su derecha se levantaba y a voz en grito seguía fielmente las instrucciones sobre la madre del árbitro. No salía de mi asombro, ver como se producía aquella metamorfosis ante mis ojos, me tenía más pendiente del ambiente que del juego, del que no recuerdo ni el resultado.

Aquel bautismo de realidad social marcó mi vida futura, ya dejé de juzgar por las apariencias y me concentré en tomarme mi tiempo ante lo dicho y hecho por los otros. Sabía que el comportamiento humano puede ser muy diverso, según las circunstancias ambientales.

lunes, 5 de noviembre de 2018

España sin vertebrar

Para no plagiar a D. José

Existe, en España, una dolencia que se podría equiparar a una moda de la cocina moderna: Desestructuración.

Si uno lee un poco de historia, sobre lo acaecido en la Península Ibérica, desde que tal concepto se utiliza para narrar las vicisitudes de sus pueblos, se puede observar que la llamada Reconquista no fue liderada por un único reino de los que en aquellas fechas existían.

La parte castellana se quiso imponer al resto con una unificación gestionada desde la centralidad, el descubrimiento y colonización del Nuevo Mundo ayudó y mucho a que tal visión de la metrópoli se asentara y dio como resultado un estado español centralista, que pervivió hasta nuestros días.

Obviar esta forma de gobierno, hace que resulte incomprensible para muchos las reclamaciones de otros pueblos distintos al castellano para lograr un papel significativo dentro del Estado Español.

Esa miopía política ha estimado más beneficioso (para sus intereses electorales) cerrarse en banda, que establecer cauces de dialogo con aquellos que no son castellanos y se sienten postergados de los centros de decisión política.

Parece que se quiere repetir en la intransigencia que hizo gala la derecha con la II República Española con su oposición frontal a los estatutos de autonomía y los avances sociales que se propugnaban.

El camino de enfrentamiento civil, que se fomenta, solo favorece a los aventureros sin escrúpulos y nos pone a todos en el disparadero.

Por un puñado de votos, nos quieren desestructurar.

miércoles, 6 de junio de 2018

Regeneración democrática

Volver a generar la democracia

Política mala
Este es uno de los trabajos a los que se enfrentará el gobierno de Pedro Sánchez y las fuerzas políticas que lo apoyan.

Tanto tiempo sumidos en el lodo, es posible que ya pocos se acuerden del significado de términos como: Decencia, honestidad y responsabilidad. Tan olvidados en los últimos tiempos.

El asunto catalán ha querido ocultar la deriva autoritaria del sistema de gobierno del P.P., ellos lo crearon, lo alimentaron, le dieron oxígeno, lo utilizaron para medrar en otros lugares de España y finalmente se han estrellado, no han podido tapar la corrupción que crearon. Lo terrible es que han arrastrado a toda la sociedad española, Cataluña incluida, a una vorágine de despropósitos nunca vista.

Intentar arreglar este desaguisado, es asunto complejo y de larga duración. Se ha levantado la tapa de la caja de Pandora, se podría decir con intención criminal hacia la sociedad española, tan solo para obtener unos réditos políticos utilizando el patrioterismo más rancio e ignorante.

La reacción de las fuerzas catalanistas ha estado en consonancia (como era de prever) con la jugada irresponsable del Partido Popular y demás cretinos que ponen en riesgo la convivencia, a costa de su ascenso electoral.

Ahora amenazan con una oposición feroz, mejor sería que limpiaran su casa y se pusieran a trabajar por el bien de los españoles, a los que tanto dicen querer.

Desprenderse de su pasado franquista no sería un mal comienzo.

viernes, 27 de octubre de 2017

Fracaso en Cataluña

Querer y no poder, en resumen

España y Cataluña
Ciertas y señaladas personas, dan la impresión de albergar algo de inteligencia, hasta que, con sus decisiones, queda demostrado que, tan solo la fachada, era lo único que había.

Así, los independentistas catalanes, han demostrado su error de principio al confundir al gobierno del P.P. con el Estado español. Que hubiera sido el Partido Popular quien despertara las ansias independentistas, les ha obnubilado el entendimiento, asimilando P.P. con todo lo que sonara a español. Trágica equivocación.

La derecha española juega la carta del nacionalismo español y la derecha catalana lo hace en su espacio geográfico. Al fin y al cabo saben que, los sentimientos identitarios, son más fáciles de utilizar en la confrontación política que la razón de los asuntos públicos.

¿A quién le interesa la justicia social, el desempleo, el fraude fiscal, la corrupción económica y política (por ejemplo)? A las derechas, desde luego, estos asuntos les preocupan más bien poco. Lo curioso son esas nuevas izquierdas (léase Podemos y la CUP) que se alinean con aquellas derechas para dividir, a la fuerza social, en compartimentos estancos. ¿Qué intereses defienden estos vendidos?

En el próximo Madrid-Barça, nos volveremos a ver las caras. ¡Qué país!